7 AÑOS ATRÁS...
[Ren]
Me siento sumergido en un inmenso sueño, siento pequeños sonidos a lejos al fin…
Un pitido muy suave y lento me hace seguir aquí, fui tentado muchas veces por aquella luz al fondo de mí camino, pero algo en mí, me detiene en no ir.
Quiero gritar un nombre que está al borde de mis labios, pero de pronto desaparece y ya no sé qué decir. Todo es confuso, lo sé.
No sé que hago aquí ni cuál es mi propósito... de pronto una voz a lo lejos me llama de una puerta que aparece delante de mí.
Tengo una elección, si entrar a aquella puerta o irme a esa hermosa luz que me mantiene atraído. Sin embargo, los nuevos sonidos captan y llaman demasiado mi atención, entonces simplemente… decido entrar.
…
Mis ojos se abren lentamente, mientras pestañeo varias veces para aclarar mi vista del enorme manto borroso que yace delante de mí. Hasta que logro abrirlos perfectamente bien, e inicio a ver cada vez todo más nítido.
(’Pi….pi…pi’)
Es el sonido del electrocardiograma al cuál me acabo de dar cuenta que me encuentro conectado.
Me duele la cabeza y me siento fastidiado, quiero alzarme, pero una voz me inmoviliza.
–¡Doctor! ¡Está despierto!, enfermera llame al doctor, por favor. – Escuchaba a una mujer angustiada, cuando de inmediato sentí sus manos apretando las mías y asoma su rostro en frente de mí.
Era una mujer de cabellos hermosamente rojizos y ojos verdes.
–¿Quién eres? – Pregunto queriendo saber porque no la lograba reconocer.
Ella parece asustada a mi pregunta y no comprendo por qué comienza a llorar.
– ¡Doctor, llamen al doctor, por favor! – solloza otra vez retrocediendo, tapando su boca mirándome incrédula.
Yo no entendía que sucedía, pero la mujer se veía muy disturbada.
– Disculpa, ¿Dije algo que te hizo sentir mal? – Pregunto.
– Ren… ¿Qué sucede…? ¿De verdad no me reconoces? – Yo frunzo el rostro tratando de asimilar la situación.
– No… – respondo muy confundido.
Ella me observa aún anonadada pero de pronto reacciona, viene y me abraza.
– No importa, ya vendrá el doctor lo importante es que despertaste.
– "Señorita, denos espacio por favor" – se hace presente el doctor y apresurado comienza a revisar mis pupilas, latidos y todo lo correspondiente.
Mi desorientación era grande, no comprendía nada… es así como después de los exámenes respectivos, la misma chica aparece otra vez en mi habitación.
– Ren… – vuelve a decir, por lo que intuyo que ese es mi nombre. – Ya conversé con el doctor.
– ¿Qué sucede? – pregunto con intriga.
– Has padecido de una lesión a causa de un traumatismo craneoencefálico, y por ello sufres Amnesia retrógrada, quiere decir que las repercusiones son... el haber olvidado los recuerdos de tu mente.
– ¿Cómo es posible? ¿Cómo sucedió? – tenía muchas preguntas por supuesto.
– Sufriste un accidente automovilístico, como ves quedaste muy herido y estuviste inconsciente por dos semanas.
– Entiendo… – cojo mi cabeza perturbado a todo lo que acababa de descubrir. – Y tú… – la miro – ¿Quién eres?
– Soy Anastasia, ya te recordaras de mí con el tiempo, yo te ayudaré a que lo hagas. – ella se acerca me sostiene de las manos – Soy tu amiga desde la infancia y también tu prometida – me da un beso en los labios por la cual no me siento muy a gusto.
– ¿Estás segura? – la detengo con mi mano, sosteniendo su hombro sintiendo algo mal dentro de mí.
– Sí, ¿Cómo podría engañarte? – ella comenzó a llorar y me abrazó – estaremos juntos otra vez, no te soltaré por nada del mundo – añadió en tanto yo simplemente la escuchaba desairado.
A los días me trasladaron fuera del país, Anastasia dijo que tendría un mejor cuidado en Panamá. Las semanas fueron pasando y mi recuperación fue lenta, poco a poco comencé a moverme, había tenido demasiadas fracturas y era tremendamente doloroso.
No obstante, con el pasar de los tiempos mis heridas y golpes se fueron desvaneciendo. Un año completo me tomé para mi recuperación física casi completa, en cambio psicológicamente aún no recordaba mucho de mi pasado.
Con los años regresé a Rusia, Moscú, a la mansión de mis padres, para ayudarme a recordar los hechos de mi vida, Anastasia me ayudó mucho con ese proceso y es así como logré recordar casi toda mi juventud. Al menos eso es lo que pensaba, aun sentía un hueco, un vacío dentro de mi que me hacía creer que de algo muy importante me estaba olvidando.
Sin embargo, simplemente seguí con mi vida…
Me tomó un periodo con Anastasia para tomar una decisión de formarnos como una pareja, le había pedido tiempo para ordenar mi mente, es así como dos años después decidí acceder a recuperar nuestro amor, comprometiéndonos otra vez.
Retomé mi trabajo justamente en esos tiempos, me sorprendí de la clase de vida que yo tenía, sabía que lo había pasado antes, pero me sentí muy nuevo claramente por mi situación; bastó un año más para acostumbrarme y recordar los movimientos de mi comando, es así que con ello pasaron 3 años más, después de mi accidente.
Era consciente que había muchas cosas en mi vida que no eran muy claras aún, Anastasia a veces, no tenía explicación a mis recuerdos vagos que atravesaban de vez en cuando por mi mente, de seguro yo era muy independiente, imaginé.
Mis sueños también eran una incógnita para mí, no reconocía la voz de aquella mujer que siempre como una silueta negra aparecía a lo lejos y me llamaba.
A pesar de ello, traté de tener mi vida normal sin preocuparme tanto, sin embargo, había algo que no me gustaba de Anastasia, era muy rigurosa respecto a mis pasos, por alguna razón me mantenía con mi secretario hasta en lugares donde no lo necesitaba. Me sentía vigilado, ¿Era yo esta clase de persona? No lo creo… aun así sin recuperar mi mente por completo, decidí confiar en ella, era de seguro que me mantenía alejado del peligro, intuí.
Poco a poco fuí recuperando mi actitud, me gustaba mi forma de ser, sentía que volvía ser yo, una persona con confianza de si mismo. Esa persona habilidosa en los negocios, ese hombre correcto y directo con lo que pensaba, me tomé en forma otra vez, mi musculatura era por supuesto lo importante para mí.
Simplemente hasta ahora, me acoplé a la vida que siempre pensé tener… y así pasaron 4 años más.
…
ACTUALIDAD… (Día del evento)
A noche, soñé con aquella mujer que vi ayer por la tarde… no lo entiendo por qué, pero de seguro su hermosura me impactó profundamente. Algo sentí al verla junto a su familia, siento un apretón en el pecho qué cada vez me fastidia tan solo al recordar ese momento, es extraño pare ser sincero, solo son simples desconocidos... no lo comprendo.
– Amor – la voz de Anastasia me desatonta de mis pensamientos.
– ¿Cómo se me ve? ¿Me queda hermoso este vestido?
– Si, Anastasia te queda bien. – respondo con bajo ánimo.
– No pareces conforme, ¿Sucede algo?
– Nada… – respondo y me mira extrañada.
– Ren – Me dice seria y al improviso me sostiene de mi quijada. – ¿Sabes que te amo verdad?
– Si – Soy firme.
– ¿Y tú me amas?
– Si… – trato de ser convincente.
– Entonces ¿Por qué no estas contento de verme después de tres semanas?
– Lo siento… solo que tengo cosas en la cabeza sobre los negocios.
– Esta bien pero no te lo dejare pasar si sigues así, si no en todo caso me enojare. – me advierte.
– Ok, bueno ¿Estas lista? La limosina ya estará por llegar. – Me alzo del mueble y acomodo mi saco.
Ella solo me miró un poco incómoda y me respondió fría:
– Ehh… si vámonos.
Era claro que ya no me sentía como antes, no sé si se había acabo el amor o simplemente nunca lo hubo, pero prefería estar sin ella a que aguantar sus cosas. Estaba claramente agradecido, de hecho fue la única que paso conmigo todos estos años, sin embargo, no podía sobre esforzarme más.
Nos alistamos y salimos para el evento, donde nos reuniríamos con varios representantes importantes de todo el mundo. Los negocios serán buenos el día de hoy, los tratos multimillonarios por lo que hablaremos nos harán subir a otra categoría en éstos tiempos.
Llegamos al Hotel del evento, sostuve del brazo a Anastasia y nos adentramos al lugar. A mi paso me iban saludando las personas de mi alrededor, todos me tienen respeto, soy uno de los tres mas importantes del mundo aquí, no soy egocéntrico, pero es la realidad.
Anastasia se desprende de mí y se va a saludar a un grupo de amigas. Yo me quedo hablando con mis socios sobre negocios, con una deleitosa copa en mano.
Pensé que el día de hoy sería una noche normal como todos mis eventos, sin embargo, mi corazón se detiene por un momento... al ver pasar por mi lado a una mujer realmente hermosa, con un glamuroso vestido color pastel, ceñido completamente a su cuerpo mostrando su fina y colosal figura.
La observo bien y me percato que era aquella mujer del día de ayer. Me sorprendo y mi mirada no se aleja de ella, tenia mucha curiosidad, se le veía algo desorientada, quizás yo la podría ayudar… me dije.
Por consiguiente, decidí ir detrás de ella.
Cuando iba transcurriendo sus pasos, a lo lejos veo el accidente que acababa de tener, estaba llena de vino tinto en su vestido y tirada en el suelo por haber caído. Ningún estúpido se atrevió a ayudarla, ni siquiera el camarero que claramente se le veía asustado, entonces decidí acercarme.
Caballerosamente me comencé a sacar mi saco mientras recorría mis pasos y cuando me le acerqué, se lo puse, luego me dirigí al frente suyo y le extendí mi mano…
– “¿Señorita se encuentra bien?” – dije educado para alzarla.– tome mi mano.
Sin embargo, ella me miro con un rostro que no podía identificar, parecía que quería llorar, no lo entendía.
– ¿Esta bien? – Le repetí aún con mi mano extendida.
[Keyra]
Él se encontraba en frente de mí, estaba actuando extraño, no lo comprendía. Mis ojos se me inundaron de lagrimas y él se veía confundido de mi actitud. Yo no sabia que decir o como actuar. Cuando de repente unos movimientos alarmó a todas las personas que se encontraban cerca y los gritos comenzaron por todo el lugar.
Estábamos presenciando en ese instante, un sismo.
Las personas comenzaron a correr despavoridas, yo ignoré la mano de Ren e intente levantarme sola, al parecer él no comprendía porque no aceptaba su ayuda. Entonces a punto de alzarme caigo otra vez, mi pie estaba lastimado tenía un estirón.
Los movimientos comenzaron a ser más bruscos, entonces éste hombre se acercó velozmente, y me cargo entre sus brazos.
Mi corazón se comenzó a acelerar como demente, no comprendía porqué no podía decir ninguna palabra, estaba sumergida en un estado de shock.
Todo sucedía muy rápido, me quede impregnada solo mirándolo, me había perdido por completo en su rostro que no veía desde hace 7 años así de cerca.
¿Qué me sucede? Ya no soy una chiquilla, me acribillaba por dentro.
Me había desorientado por un breve momento, que al darme cuenta ya estábamos por acomodarnos de bajo de una mesa de roble fino, en dónde solo éramos nosotros dos. Él lucía preocupado a la situación, entonces es ahí donde aterricé de mi estado estúpido en la que me encontraba y me percaté del peligro que estábamos corriendo.
Todo se comenzó a caer en nuestro alrededor y en lo primero que me recordé fue en mi hijo.
– ¡Mi hijo! – grité con lágrimas en los ojos de los nervios.
–Cálmese señorita – me dijo, mientras yo temblaba.
– No…– contradigo– quiero saber cómo esta mi hijo, debo llamarlo. – Intento salir debajo de la mesa y él me sostiene.
– ¿En que estás pensando? – se altera. – No puede hacer nada aún, ¿Se da cuenta en qué situación nos encontramos?
Yo comencé a llorar y otra fuerte removida de las cosas cayendo sobre la mesa, me asustó, por consiguiente, Ren de inmediato me jalo y me abrazó.
– ¿Vamos a morir? – dije nerviosa.
– No… no lo haremos – me trata de calmar.
Yo no podía con la fuerte conmoción y simplemente me aferre a Ren abrazándolo con todos mis miedos y confusiones encima, él también lo hizo. Sus brazos alrededor de mi cuerpo me hacían sentir seguridad como antes, no sabía como asimilar todo lo que nos pasaba en esos momentos.
[Ren]
Ésta mujer claramente estaba ansiosa, la detuve de no salir corriendo. Era peligroso. De repente los movimientos se hacen mas intensos y una fuerza dentro de mí quería protegerla, no estoy seguro si fué por la conmoción, pero me atreví a abrazarla.
Una electricidad recorrió todo mi cuerpo cuando lo hice, era algo que nunca sentí ni con Anastasia, y cuando también me abrazo, mis sentidos querían desbordarse locamente. Sabía que era por la circunstancia en las que nos veíamos envueltos, pero no podía evitar estas clases de sentimientos extraños.
Ella claramente estaba aspaventada por lo que me decía, pero yo la trataba de calmar hablándole y enrollándola en mi pecho firmemente.
Pasamos unos minutos así de entrelazados, mientras escuchábamos las cosas caer encima de nosotros. Hasta que llegó el momento en que todo se calmó… miré mi reloj e hice el cálculo de inmediato que habían pasado 3 min aproximadamente.
3 min, del alborotoso sismo, en la cuál me sentí muy confortante y cómodo con esa misteriosa mujer.
Yo la desprendí de mi cuerpo y fijándola me percaté que ella seguía temblando.
– Ya paso señorita… estamos bien. – me dirigí tranquilo y ella me miró con esos ojos llorosos que me causaban pesar.
Hasta que de pronto esa tierna mirada intimidada, se fué transformando en rabia por la cual me sorprendió. Ella salió debajo de la mesa y yo salí detrás de ella.
– ¿Qué sucede? – Repliqué confundido a su reacción.
¿Se molestó porque la abracé y la conforte?, me preguntaba por dentro, no lograba entender.
– ¿Estás jugando conmigo? – me gritó furiosa parados frente a frente. No comprendía sus palabras.
– ¿Qué quiere decir? – me atreví a preguntar.
– ¿Por qué me tratas como una desco…
– ¡AMOR! – interrumpió Anastasia imprevistamente apareciendo de la nada, viniendo directamente a abrazarme. – ¿Qué haces?¿Estás bien? – miró nerviosa a la mujer y volvió a mí.
– Nada… simplemente ayudé a la señorita. Estoy bien. – Respondí, Anastasia me sostuvo de la mano y descortésmente sin decir nada a la chica, me jaló.
– Ven debemos irn… – dijo y de pronto otra voz se escuchó cerca de nosotros por la que nos detuvimos y volteamos a mirar.
– ¡AMOR! – Él corrió hasta la mujer, la abrazo y la beso en los labios delante de mí…
..............................
¡HOLA! INICIAMOS con las actualizaciones diarias del mes de Mayo. Lo siento por haberles hecho esperar... espero haya sido de su agrado éste capítulo.
Háganme saber que les pareció hehehe❤️
Nos vemos mañana ❤️
Atte. Elemer que las aprecia ❤️