Llegamos a la puerta del edificio estamos agarrados de la mano, riendo de cosas sin sentido, aún no hemos hablado de como quedamos después del beso, creo que él podría ser el novio que mamá espera. Después de todo lo conoce y no creo piense mal de él. ¿Quién podría odiarlo? Es el ser más perfecto que existe, pero mi mente esta en otra parte, en otra persona. Yo quisiera que otra persona sea la que este tomando mi mano en este momento, pero eso nunca va a pasar. ¡Hazte a la idea, Mia! —Bueno, llegamos—digo y suelto su mano—Nos veremos pronto—le doy un beso en la mejilla. —Si, te llamaré, adiós Mía. —Adiós, Justin—entro al edificio y camino hasta el ascensor. Apretó los botones este se abre, entro y aprieto de nuevo para cerrar la puerta y comienza a subir. Saco mi celular de mi bolso, t

