Estaba algo perdida, desorientada, como si todo a mi alrededor se estuviera desmoronando poco a poco, deshilachándose con cada paso que daba. Cada vez que avanzaba por los pasillos de la Universidad, el peso de mis propios pensamientos me aplastaba, y el eco de mis pasos resonaba en las paredes vacías, como si me estuviera alejando de todo lo que conocía, de todo lo que alguna vez pensé que entendía. Era un sentimiento extraño. Como si el mundo se hubiera deshecho de un golpe, dejando al descubierto una realidad mucho más grande, mucho más aterradora. Pensar que había caminado durante meses, sin saberlo, entre tantos seres sobrenaturales, criaturas de otro mundo que siempre quise mantener a millas de mí, que siempre pensé que vivían en un plano distinto, ajeno a la vida de los humanos. Pe

