-¡ANTHEA, NO! La voz de la peliblanca se escucha fuerte y clara, justo antes de (para mi suerte) desviar el cañón de mi trayectoria y el disparo sale al aire, haciendo que permanezca aún con vida. Su cuerpo pasa a interponerse entre la tal Anteha y yo y ésta la mira con ira, como si lo que acaba de hacer la chica frente a mí fuera una especie de aberración, una completa locura. Si pienso en lo que he visto que le hacen esos disparos a sus objetivos y en que, si hubiera sido diferente, el tiro podría haberle dado a ella, puedo entender su enojo, ella podría haber salido herida por defenderme, pero no creo que sea solo eso lo que le molesta a la pelinegra frente a nosotros, su enojo a base de eso, estoy seguro que rivaliza con su ira a causa de su intervención en su ataque hacia mí. -Pri

