Apenas pude dormir en la noche, entre el dolor de mi cuerpo por los golpes del ladrón, y mis penas emocionales por la ausencia de mi padre se turnaron para quitarme las horas de sueño que debía tener, al menos me consolaba el hecho de que Emma si haya dormido, espero que hoy se sienta mejor. No hay nadie en este mundo que merezca ser feliz más que ella.
Alrededor de las cinco de la mañana logré conciliar el sueño, aunque solo por unas tres horas, hasta que Emma empezó a moverse y hacer ruido producto de los videos de su celular. Abrí mis ojos con pesadez.
- Oh, lo siento, no quise despertarte - se disculpó avergonzada.
- No te preocupes, igual ya no es hora de dormir.
- ¿Cómo te sientes? Tu ojo se ve peor, creo que deberíamos ir a un hospital, Nyx - dijo observando con detenimiento.
- Nada que una buena píldora no pueda aliviar, no te preocupes.
- Odio cuando eres tan terca - se quejó - Al menos promete que tomarás estos medicamentos con algo en el estómago.
- No quiero ser aguafiestas, pero mi nevera está vacía.
- ¿Crees que no lo sé? Ustedes en esta casa solo se alimentan de nicotina y vodka - se burló - Iré a la cafetería por algo decente para comer ¿podrás estar bien hasta que vuelva?
- Ay por favor Emma, ni que fuera una bebé, ni siquiera notaré tu ausencia.
- Creerás que soy tonta, pero me siento rara, no lo sé, como si algo malo fuera a pasar - dijo en voz baja, me atrevería a decir que un tanto asustada.
- Descuida, probablemente es algo de ansiedad, pero ya se te pasará, debo haberte cargado mucho con mis problemas - respondí, aunque yo también tenía aquella sensación en mi cuerpo.
- Bien, tienes razón, seguro no es nada, no demoraré mucho. ¿Deseas que te traiga algo en especial? - pregunta antes de salir.
- No sé si venden estabilidad emocional - bromee - Con un café me conformo.
- Igual traeré algo más, necesitas alimentarte mejor, el café es un acompañamiento, no todo un desayuno - anunció yéndose del apartamento.
Una extraña melancolía se apodera de mí en el instante que Emma se va del apartamento, ya no hay compañía ni risas a mi alrededor, solamente quedé atrapada bajo mis pensamientos, sin más remedio que afrontar mi realidad, y todo lo que conlleva a ello. Quizá suene exagerado, pero, es algo que solo sabemos las personas que nos enfrentamos a nosotros mismos durante el día: la soledad es agotadora.
Los recuerdos algunas veces dejan de ser amenos, y se convierten en una tortura, te hace saber que fuiste feliz, dejando la duda de si podrás ser capaz de sentirte así otra vez en la vida, de ahí en adelante depende nuestra interpretación. ¿Podremos salir de ello? ¿Nos esperará un mejor panorama? ¿O son todas mentiras para afrontar la vida sin caer en desesperación?
El dolor en mis costillas es cada vez menos tolerable, y Emma parece demorar una eternidad, Dios, ¿qué tantas cosas puede comprar en una maldita panadería? No creo poder resistir más tiempo, tomaré la pastilla de una vez, necesito un poco de alivio. Busco en el botiquín de primeros auxilios la reserva de medicinas del apartamento, esperando conseguir alguna que sea eficaz, y no haya expirado aún.
Un sonido estridente se hace presente en el apartamento, mierda, había olvidado por completo la existencia del teléfono de casa, creo que nadie utiliza estas cosas hoy en día, ni siquiera sé por qué todavía lo tengo… Es extraño que alguien llame, aunque es la única forma que existe para contactarme, al menos hasta que pueda comprar otro celular.
- ¿Diga? - pregunté con curiosidad, aunque, siendo honestos, no había muchas opciones disponibles, no es que sea una chica con un amplio círculo social.
- Al fin puedo hablar contigo, llevo toda la noche tratando de saber de ti Nyx, ¿me has bloqueado las llamadas? Muy maduro de tu parte, y así después me llamas infantil a mí - dijo la voz al teléfono.
Suspiré con frustración, sólo me faltaba la llamada de este idiota para empeorar mi día. Froté mis sienes, ahora también necesito una aspirina para la migraña. Espero que no sea un deja vú, y que hoy sea un día incluso peor que ayer, como si eso fuera posible.
- No Nicco, ayer me intentaron robar, y el idiota del ladrón averió mi celular - le expliqué mientras continúo indagando en el botiquín - y como comprenderás no tengo ganas de pelear, espero que llames para decirme que ya vienes a llevarte tus cosas de una vez por todas.
- ¿Cómo así que te robaron? ¿Te encuentras bien? - su voz parecía genuinamente preocupada.
- Sí, nada que un par de aspirinas no puedan arreglar, no me cambies el tema, ¿estás en camino? - la ventaja y desventaja de conocer a alguien por mucho tiempo es que aprendes a predecir su comportamiento, y estaba segura que Nicco no buscaba hablar contigo tan desesperadamente solo porque me extrañaba… O por sus malditas cajas.
- Sí, sobre eso quería hablar … - Aquí vamos otra vez.
- Ya terminó la gira Nicco, no tienes más excusas para dejar tus cosas aquí - le recordé - Además ayer quedamos en otra cosa, prometiste cumplir tu palabra.
- ¿Puedo explicarte lo que ha pasado o vas a seguir gritándome como una mujer amargada? - cuestionó con frustración - Nyx, sé en lo que habíamos quedado ayer, pero dentro del público estaba el dueño de Red Fire, y le encantamos, nos ha contratado para hoy en la noche. Es una gran oportunidad y lo sabes bien. Todos los grandes se han presentado ahí.
- Eso es genial, igual tienes tiempo de sobra para venir por tus cosas, y volver para el concierto - aseguré encontrando una de las aspirinas blancas, creo que son para la migraña, iré tomando un par para que me pase el dolor - Ya te lo dije ayer, si no vienes por tus cosas las dejaré en la calle.
- Vamos Nyx, no seas así - pidió y estoy segura que se encuentra haciendo un puchero- Tengo otra idea, una mucha mejor, ¿qué te parece si vienes? Será una noche especial, he escrito una canción nueva, inspirada en una persona muy importante en mi vida, me gustaría que estés aquí. Y sí, es para ti, por si no fui lo suficientemente obvio.
- ¿Planeas que viaje por tres horas hasta ese bar que queda al otro lado del mundo para escucharte tocar una canción?
- No solo es una canción, es tu canción, Nyxie - dijo y me odié por sonreír - Entonces ¿la musa de mi inspiración podrá honrarme con su visita?
- Sólo si no vuelves a llamarme Nyxie. Es aterrador.
- ¿Eso es un sí? ¿La gran Nyx Reed vendrá a un concierto mío después de casi cuatro largos meses?
- Aún lo estoy pensando, quizá aproveche y lleve las cajas - dije antes de tomar otra pastilla que estoy segura es un analgésico y servirme un poco de agua, odio el amargor que deja en la garganta.
- Hieres mis sentimientos, Nyxie - insistió - Si te hace sentir mejor trae esas cajas contigo, aunque será un viaje incómodo, pero no te preocupes, que después de que escuches tu canción sólo querrás besarme, y te ayudaré a acomodar nuevamente todo en su lugar, como el buen novio que soy.
- Eres un idiota - comenté riendo, ignoré un leve hormigueo en mi estómago - todavía lo estoy pensando.
- Probablemente eres la chica más lista que conozco, así que no tengo dudas de que la decisión que tomes será la mejor, no tengo idea si soy o no el indicado, pero me encantaría que corramos el riesgo, una vez más.
- ¿Te he dicho que eres el peor dolor de culo que he tenido? - me quejé.
- Me encanta tu peculiar manera de decirme que soy lo mejor que te ha pasado en la vida - continuó bromeando - Debo irme a ensayar, te espero a las nueve. Sí, dije “te espero” porque estoy seguro de que vendrás.
No sé cuál de los dos es más idiota, Nicco, ¿eres tú? ¿o soy yo? Ni siquiera recuerdo exactamente la razón por la que decidimos terminar, pero ahora no puedo pensar bien, el dolor de cuerpo me está matando, y las píldoras no parecen aliviar como deberían.
Emma vuelve al apartamento diez minutos después junto a miles de bolsas, pese a que insisto a que es mucha comida para un desayuno de dos personas, ella parece gustosa de compartir tiempo conmigo, y me siento culpable de apenas probar bocado, pero mi cuerpo parece no querer recibir comida, debo estar realmente mal.
- ¿Sucedió algo mientras fui a comprar? - preguntó mientras partía su tostada - Estás muy extraña, Nyx.
- No, solo me siento un tanto adolorida - no lo consideré una mentira, porque era mi principal molestia, aunque el hecho de que haya tratado de ocultar mi conversación con Nicco no era precisamente un acto de honestidad.
- Veamos qué tienes en ese gran botiquín - dijo poniéndose de pie - Con esto bastará, es una pastilla bastante fuerte, no vayas a tomar nada más por hoy, lo digo en serio, podría ser peligroso, y tomará una media hora en hacer efecto. Así que me quedaré contigo para evitar que hagas alguna otra tontería.
- No es necesario, confío en tus habilidades - aseguré para darle más seguridad - Estaré bien. Y ahora que lo mencionas, yo también te noto un tanto extraña, ¿ha pasado algo?
- Tenías razón - respondió con una sonrisa tímida - Ruby me llamó camino a la panadería, y me pidió que hablemos hoy, me dijo que le tomó por sorpresa mi reacción, pero se ha dado cuenta de que hicimos todo un problema por algo que pudimos solucionarlo hablando.
- Eso es genial Emma - me alegré genuinamente por ella - ¿Y qué haces aquí, tonta? Ve a arreglarte de una buena vez.
- Me iré, una vez que me cuentes lo que en verdad te está pasando, te conozco desde los doce años Nyx, ¿en serio crees que puedes engañarme? - preguntó con un ligero aire de superioridad - ¿Algo sucedió durante mi ausencia?
Sin tener excusa o justificación le confieso a mi mejor amiga que recibí una llamada de Nicco, decidí no excluir nada, conté todo, incluso su insistencia por mi presencia en el concierto de hoy, donde presentará mi canción por primera vez. ¿Es realmente posible que haya decidido cambiar? ¿Seríamos capaces de funcionar como pareja después de todo?
Espero algún comentario de parte de Emma, pero solo obtengo minutos de un silencio incómodo.
- ¿Eso quiere decir que van a volver? - preguntó después de lo que pareció una eternidad - ¿Crees que puedan arreglar sus diferencias? ¿Le darás otra oportunidad?
- Aún no lo sé, Emma - confesé - Creo que necesitamos hablar sobre muchas cosas para poder tomar una decisión.
- ¿Y cuántas oportunidades más tendrán que pasar para que puedas decidir? - volvió a preguntar - ¿Qué fue lo que cambió? ¿Qué te hace pensar que esta vez sí podrá funcionar?
- Ya te dije que no lo sé, además, nada está dicho aún, no estoy segura si iré hasta allá o no, yo también tengo esas mismas dudas - susurré.
Emma tomó mis manos y me miró fijamente a los ojos.
- ¿Quieres darle una oportunidad más? - preguntó.
- Yo… No estoy segura de nada.
- Si en verdad crees que su relación podrá funcionar, y ambos ponen de su parte para ello, entonces ve, Nyx, conversen y hagan lo posible por salvar su relación. Pero si sigues dudando, quizá una parte tuya también crea que no es una buena idea.
- Pensé que odiabas a Nicco.
- Lo hago, creo que es un idiota y mereces a alguien mejor en tu vida, pero apoyo las decisiones que tomas, incluyéndolo a él - dijo con una sonrisa nostálgica - Bueno, ahora sí debo irme, parece que será un día decisivo para las dos.
- Espero que Ruby y tú puedan solucionarlo todo - respondí abrazándola - Verás que todo estará bien.
- Quisiera decir lo mismo - susurró - Casi lo olvido, ten - extendió su brazo mostrando un teléfono - Es algo antiguo y está un poco lento, pero es mejor que nada. Al menos hasta que puedas comprar otro. Necesitas estar comunicada Nyx, en especial si viajarás tan lejos.
- Eres la mejor del mundo Emma, a veces siento que no merezco a una amiga tan buena como tú.
- ¿Qué harías sin mí, Nyx? - se burló.
- Probablemente nada. Ahora vete, que se te hará tarde.
- Promete que vas a cuidarte, Nyx, me siento un poco culpable dejándote sola cuando más necesitas de alguien.
- No seas dramática, Emm, en verdad estaré bien, mañana te espero para comer lo que dejamos del desayuno de hoy para que me cuentes cómo te fue con Ruby, y espero muchos detalles.
- Siempre y cuando Nicco no ande de chismoso merodeando - respondió riendo - Yo también espero que te vaya bien, Nyx.