Esté silencio inagotable hará que pierda la cordura, Contarini fue echando en el calabozo como el traidor que es, en cambio yo he sido confinada al ala oeste en el sitio más alejado, porque me negué a verle, después de decir la verdad dejé que Hank se encargará del Conde y corrí a mis aposentos como quien es perseguido por la muerte, cerré la puerta y no le dejé entrar, no merezco su compasión, fueron mis palabras cuando Aurelio tocó la puerta, oír su voz fue como si atravesarán mi corazón podía sentir su decepción, su ira, cuando mi nombre salió de sus labios parecía una maldición, al final mi castigo fue no volver a ver su rostro, no creí que dolería tanto. —Puedes irte si así lo deseas, seguro me desprecias—Concedo cuando Opal pone la bandeja del desayuno sobre la mesa, por alguna extr
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