Michael Thomson, doctor, padre de familia, una persona exitosa de mucho dinero, trabaja en la clínica Divino niño, clínica la cual tendríamos que revisar, en la que lo tendríamos que buscar, justo ahora es nuestro mayor sospechoso, aunque aún retumbaba en mi cabeza el ¿Por qué? ¿Por qué los asesino? ¿Por qué asesino a mis padre? Muchas dudas, muchas preguntas, muchas inconsistencias, un solo misterio.
- Señor Tony, disculpe mi atrevimiento, pero podría hacerle una pregunta antes de que se marchen… Hablaba Brandon con nervio.
- No tengo mucho tiempo, el asesino podría intentar huir, pero, adelante hazla, no te prometo que te la responderé, pero adelante, soy todo oídos… le respondía con intriga.
- Está bien, aquí voy, ¿usted es el mismo Tony Cortez, que sobrevivió al primer ataque del rompecabezas? ¿cierto? … me preguntaba Brandon muy intrigado.
La Mirada de Sheila quedo fija en mí, parecía confundida, desorientada, mientras bajo su cabeza llena de preocupación, por más que intente no retomar estos recuerdos, es cierto eso de que tu pasado siempre te encuentra, no solo basto con que ese asesino volviera, sino que algunas personas saben que estuve allí.
- Tony, ¡explícate! ¿de qué demonios está hablando Brandon? ¿Cómo que sobreviviste al rompecabezas? Por qué no me habías dicho nada, ¿Qué otras cosas me ocultas? … me preguntaba Sheila con seriedad y enojo.
No quiero ni imaginar cómo estará, desde que Salí de la academia y me prepare para detective ella fue mi compañera, pasamos por muchas cosas, ella siempre fue abierta conmigo, creo que nunca llego a ocultarme algo, supongo que se sentirá traiciona, la herí sin querer.
- Exactamente tal y como lo oyes, hace unos años toda la familia Cortez fue asesinada por el Rompecabezas, se utilizó el mismo método operandis que en esta ocasión, claro que no dieron nunca con él, el caso continúa abierto, el único sobreviviente, fue su hijo mayor, yo, pero basta, no quiero hablar de eso… le respondía a sus preguntas un poco alterado.
- ¿Por qué nunca me hablaste de eso? Se supone que somos compañeros ¿no? … me continuaba preguntando preocupada.
Brandon se sentía apenado, era como si percibía que había creado un conflicto entre nosotros solo por hacer esa tonta pregunta, pero no podía culparlo, después de todo el culpable principal fui yo, desde el principio debí de confiar en ella y contarle todo.
- Simplemente fue una etapa de mi vida que intente olvidar, ¿Por qué querría hablar de ello? Cuando mi única intención era continuar hacia adelante… le respondía desviando la mirada.
- Quiero equivocarme, pero dime, que no te volviste detective para vengarte… continuaba reprochándome Sheila.
- Al principio solo pensaba en hacer sufrir a ese asesino, no por la muerte de mis padres, esas no me importan, pero me quito a mi hermanita, le quito su vida, me dejo sin ella, pero creo que he madurado un poco por ahora solo quiero ponerlo tras las rejas, esa es mi meta principal, sea como sea dejemos esta conversación para después, por ahora concentrémonos en él, debemos de atrapar a ese doctor… me expresaba de manera que la conversación finalizara.
Salimos de las oficinas forenses subimos al auto y nos dirigimos directo a la clínica, el viaje lo sentí un poco tenso, tal vez porque entre Sheila y yo fuimos incapaces de dirigirnos la palabra, llegamos a la clínica entramos directo a la recepción.
- Buenas tardes, necesito saber ¿Cuál es el consultorio del doctor Michael Thomson? …. Le preguntaba a la recepcionista mientras le mostraba mi placa.
Solo nos dijo que debíamos subir las escaleras y caminar hasta el final del pasillo, había muchas personas esperando para ser atendidas por él, tenía una paciente dentro, o eso fue lo que nos dijo su secretaria, pasaron unos diez minutos y nadie salió, nadie entro, así que Sheila se acercó a la puerta y la abrió, viendo que el consultorio estaba vacío.
- Tony, ¡el doctor escapo! … exclamaba enojada.
Salimos corriendo de la clínica, mientras llamaba al oficial Wilson que pusiera una orden de aprensión contra ese doctor, pero no fue tan difícil dar con él, puesto que paso conduciendo su auto a toda velocidad frente a nosotros.
Corrimos rápidamente al auto, había que atraparlo, la persecución no duro mucho, gracias a Wilson, puesto que como conocía las calles, logro hacer una barrera con otros oficiales para detenerlo y llevarlo a la comisaria, era momento de comenzar el interrogatorio.
No habíamos entrado a la sala de interrogación cuando este ya pedía su abogado, que poco valor tienes como personas, escapas de la policía y aun así quieres que alguien te defienda aun no comprendo por qué muchas personas piensan de esta manera.
- ¿así que quieres un abogado? Bien, te conseguiremos uno, sin embargo, si salgo de esta habitación, perderás la oportunidad de hacer un trato… le hablaba mientras me acercaba a la puerta para irme.
Me pidió que me esperara que él cooperaria, se le notaba lo asustado que estaba, nos sentamos nuevamente y comenzamos a interrogar.
- ¿Conoce a usted a la familia Digirolamo? … le preguntaba Sheila dando inicio a todo.
- Claro, son mis pacientes, ¿Qué tienen que ver ellos con que yo esté aquí? ¿acaso hicieron alguna denuncia hacia mí? … preguntaba ese hombre angustiado.
- ¡aquí las preguntas las hacemos nosotros! … le hablaba con firmeza.
- ¿Dónde estuvo usted entre las dos y las tres de la mañana? … peguntaba Sheila seriamente.
- yo, estuve en el bar, bebiendo con unos amigos, pueden pasar a preguntar ¿Por qué me hacen estas preguntas? … preguntaba ese hombre alterado.
- ¿entonces no estuviste en la casa de los Digirolamo anoche? ¿no los asesinaste? … le preguntaba Sheila mientras les mostraba las fotos.
- Esperen ¿están muertos? Yo no lo hice, se los juro, soy inocente… replicaba el doctor.
- ¿Entonces por que encontramos su sangre en la escena de crimen? Eso lo localiza en el lugar a la hora de muerte, ya no tienes a donde huir caíste te atrapamos Rompecabezas… le hablaba con satisfacción.
Continuaba escuchándolo negarse a todo o que decíamos, llegamos a un punto en la que le mostramos una foto de la sierra usada para desmembrarlos, al preguntarle si sabía lo que era y si tenía una, dijo que la de él desapareció hace unos días, todo esto se volvía confuso, se ponía muy serio.
Wilson toco la puerta así que Salí a escuchar lo que tenía para decirme.
- Su coartada es cierta, las cámaras del Bar lo ubican allí desde las diez de la noche hasta las cinco de la mañana de hoy, no pudo haber asesinado a la familia… me hablaba Wilson con decepción.
¡Maldición! Al fin creía que tenía algo, y todo se fue a la mierda en unos segundos, bueno ahora volvemos a las mismas, sin pistas, sin sospechosos, sin nada, regrese dentro con seriedad, colocando mis manos sobre el escritorio con fuerza.
- Si no fuiste el asesino ¿Por qué huestes de nosotros? Responde con la verdad ahora mismo… le preguntaba molesto.
- Es que anoche en el Bar, comenzó una pelea, en la que golpeé a varias personas, me dijeron que llamarían a la policía, creí que me buscaban por eso… respondía él nervioso.
Mire su mano en la que tenía una cortada, consistente con algo de vidrio al preguntarle cómo se la hizo, solo respondió que en el Bar se le rompió una copa y con ella se cortó,
Salimos de la sala de interrogatorio frustrados, aunque no podía decir que salimos vacíos, sin pistas, podríamos haber conseguido algo que nos llevara hacia el asesino.
- Si él no fue, quiere decir que intentaron inculparlo, pero la única forma de conseguir su sangre, fue en el Bar, donde este se cortó, quiere decir que el asesino tuvo que estar allí, debemos de revisar las cámaras de seguridad, asegurarnos de todo… hablaba con firmeza.
- ¿Qué hacemos con este doctor? … preguntaba Wilson.
- Podríamos dejarlo ir, pero intento huir de la policía, déjalo veinticuatro horas en prisión para que aprenda que eso no se debe de hacer… le ordenaba Sheila.
Salimos de allí directo al Bar, nos acercamos al de seguridad y pedimos que nos mostraran todas las cámaras necesitábamos ver todo lo ocurrido por nosotros mismos.
Nos enfrascamos desde que ese hombre llego, lo vimos con varias personas, parecían todos conocerse supongo que son sus amigos, a eso de las doce de la noche entro un hombre, con un suéter de capucha, una gorra además de lentes, muy difícil distinguirlo con claridad, tratamos de no perderlo de vista, pero este parecía evitar las cámaras, lo vimos acercarse al doctor, segundo después se escuchó como una copa se rompía, fue el momento en que este tomo su muestra de sangre, lo incomodo de la situación es que no lo vimos salir del Bar.
Es como si fuese desaparecido, o como si conociese donde estaba cada una de las cámaras del Bar, como si conociese el protocolo policial, sabía exactamente por donde lo buscaríamos y como lo haríamos, es más inteligente de lo que había creído eso explica el por qué nunca pudieron dar con él.
- Definitivamente el doctor es inocente, así que mañana a primera hora lo dejaremos ir… se expresaba Sheila.
Ya no teníamos opción, aunque pareció muy culpable por más que intentara encontrar un motivo no lo conseguía, además su coartada era buena muy buena.
Lo más difícil es que ni siquiera los trabajadores del bar pudieron verle el rostro a ese hombre, dijeron que solo pidió una copa, luego de beberla entro al baño y desapareció.
Entramos al baño a revisar, aunque sería muy difícil encontrar algo, después de todo, ya habían pasado varias horas desde eso, ya hasta habían limpiado los baños sin embargo en una de las papeleras, encontraron la copa quebrada del doctor.
- Hay que llevárnosla si ese hombre la agarro para tomar la muestra de sangre del doctor, es posible que haya dejado algunas huellas en él, espero estar en lo cierto… me expresaba con ánimo.
Salmos de allí, y llevamos la copa a ser analizada, mientras nos fuimos a mi casa a descansar, Sheila ya había decidido quedarse conmigo hasta que tuviéramos que regresar a nuestra ciudad de trabajo, acomodo sus cosas en una de las habitaciones, ahora si dispuesta a descansar, fue algo difícil el dormir para mi esa noche, cada momento en el que cerraba los ojos, me imaginaba a mi hermana siendo asesinada por ese monstruo, me moría de ganas por encerrarlo de por vida.
No sé cuánto tiempo estuve así hasta que me dormí, al despertar, no puedo decir que me sentía descansado, creo que estaba en esa situación cuando te acuestas cansado y te levantas cansado, fui a preparar el desayuno y el de Sheila.
- No puedo creer que quieras seguir comiendo… me hablaba Sheila sorprendida mientras se acercaba a la cocina
- ¿seguir comiendo? ¿de qué hablas? … le pregunte desorientado.
- ¿Cómo que de que hablo? Si estuviste cocinando hasta tarde, de echo yo si estoy llena no voy a desayunar, basto con todo lo que nos comimos… hablaba mientras sonreía y se iba a arreglar para irnos a trabajar.
No sé qué es lo que sucede conmigo, sin embargo, no recuerdo haber hecho eso de lo que ella habla, aunque si había muchas cosas que limpiar, por lo que, si parecía que hubiésemos cocinado mucho, ¿será que si soy sonámbulo? ¿será por el estrés? Bueno sea como sea era el momento de volver al trabajo.
Salimos de la casa y nos dirigimos directo a las oficinas a escuchar los resultados de la copa.
- Pues es algo inútil, en ella encontramos seis tipos de huellas distintas incluyendo la del doctor... hablaba Brandon sintiendo que nos había fallado.
- Sospechaba que algo así ocurriría, ya había pasado mucho tiempo, supongo que la mayoría de las huellas son de los trabajadores ¿cierto? … hacia una pregunta sin sentido.
Al escuchar su confirmación nos dirigimos a las celdas a tener una última conversación con el doctor, antes de dejarlo ir.
- ¿podrías decirme exactamente hace cuanto se te perdió la sierra? … le preguntaba con curiosidad.
- Hace dos días… fue lo que respondió.
Hace dos días, esto lo comencé a sentir como una bienvenida, llegue a la ciudad y ese asesino vino a saludar, la necesidad de tenerlo tras las rejas se hace cada vez más grande ¡te atrapare eso lo sé!