Los dos hombres se miraban como leones a punto de atacar. -¡Ya está bueno con ustedes dos! ¡Dejen que coma mi desayuno en paz o váyanse a la calle a demostrarle su fuerza bruta a otra más interesada! – Dijo Adele molesta – -¡Yo no te voy a dejar ir a ninguna parte con éste hombre, Adele! – Dijo Adrian y Adele por toda respuesta se levantó de la mesa y tomó a Eathan de un brazo y se estaba volviendo para caminar con él cuando Adrián la tomó del brazo – -¡Con tu permiso Jacob! ¡Ya me tengo que ir! – Dijo Adele – -¡Espera! – Dijo Adrián tomándola por el brazo – Adele, liberó su brazo con un gesto, diciendo: -¿Qué quieres? – -Hablar. Quiero hablar contigo – Dijo Adrián – Por favor – Adele respiró profundo y le dijo: -La verdad es que creo que no va a servir de nada. Es preferible que

