CAPÍTULO XLIIISe presumió que Mr. Crawford habría iniciado su viaje de regreso a Londres, a la mañana siguiente, pues no volvieron a verle en casa de Mr. Price; y, dos días después, ello fue para Fanny un hecho comprobado por la siguiente carta de Mary, que abrió y leyó por otro motivo con la más ansiosa curiosidad: «Tengo que poner en su conocimiento, queridísima Fanny, que Henry ha estado en Portsmouth para verla a usted; que dio un paseo delicioso con usted por el arsenal el sábado pasado, y otro más digno de comentario aún el día siguiente, por la muralla, donde el aire balsámico, el centelleo del mar y las dulces miradas y conversación se conjugaron en la más deliciosa armonía y suscitaron emociones que provocan el éxtasis hasta al recordarlas. Ésta, según he podido deducir, es la su

