Salí del baño, acomodé mi erección y me dispuse a recorrer el departamento.
Este contaba (aparte de la sala y el baño) con tres habitaciones, las cuales estaban disponibles con camas y armarios, eso me pareció raro, pues Letón Nicolás vivia solo. La cocina comedor y también tenia una habitación con un piano y algunos libros.
A ese último lugar llevé el teléfono que nos seria de ultilidad.
Decidí esconderme en una de las habitaciones, la más cercana al baño.
Regresé con Lean y quedé sin aliento.
Llevaba solo la camiseta sin mangas, y una tanga de color rojo, que a pensas cubría su ereccion, la cual estaba siendo manoseada por el mismo. Su peluca estaba mojada y realmente parecia alguien que tuvo sexo en la ducha.
-¿Te gusta la vista?.- preguntó sin abrir los ojos.
Estaba apoyado en el lavamanos.
-¿La idea no era dejar una tanga y listo?.- pregunté sin aliento.
Miré sus pienas bien formadas y ansiaba sentirlas rodeando mi cintura mientras el se abria para meterle el....
-Me pareció mejor idea, dejarla con semen.- abrió sus ojos y me miró.
Encontre pura lujuria.
-¿Deberia ayudarte entonces?.- pregunté.
Y fuera no cual fuera su respuesta, no me importó. Me acerque a el e hice que de media vuelta.
Su culo..
Su maldito trasero era perfecto y lo unico que intentaba cubrirlo era ese maldito pedazo de tela que no dejaba mucho a la imaginación.
Le di una nalgada fuerte, a pesar de dolerme la mano, quedé satisfecho con el color rozado que tomó su piel.
Tomé sus manos y le obligué a dejar de tocarse. Con fuerza apreté sus muñecas, y las retuve en su espalda.
-¿Que haces?.- gimió.
-Te castigo.- dije en su oido.- por provocarme asi.
Echó su cabeza hacia atras y la apoyó en mi hombro.
-Castigame entonces.- tambien acercó su trasero a mi entrerpierna.
-Quedate quieto.- ordené.- Y ni se te ocurra sacar tus manos.
-Tengo lubricante en la bolsa.- susurró.- Meteme los dedos, no la polla porque...
-Callate!.- le di una nalgada.
Gimió alto.
Entonces se referia al lubricante cuando dijo "algo más".
Me desabroché el pantalón y saqué mi m*****o erecto.
-Traviz....
-No será como tu quieras.- gruñí viendo su trasero.- Ahora me toca jugar a mi.
Tomé sus manos y las saqué de su espalda, para sostenerlas a un costado. Pegué mi pene en su trasero, y comencé a refregarme en el.
-Mmmmm que grande se siente.- susurró y se pegó más a mi.
-Abre las piernas.
Lo hizo sin oponerse, tan sumiso...
Aparté sus nalgas para que mi polla quede entre ellas y asi sentirme mejor.
Su perfectos globos quedaron abiertos, con mi pene entre ellos. Su piel se sentia suave al igual que la tela de esa tanga roja.
-¿Escogiste ese color por mi?.- le pregunté.
-Obvio, guapo.
Llevé mi boca a su nuca y le dejé un beso.
-Dejame tocarme.- suplicó.
-No. Vas a correrte asi, solo con si v***a rozandote.
Aumente el ritmo de mis caderas, necesitaba hacerlo y sé que hubiese sido mejor penetrarlo, pero jugar asi me encantaba.
La punta roja de mi pene parecia hincharse con cada gemido que este soltaba.
Me sentia cerca y sabia por el temblor de sus piernas, que el también.
-Dejaré tus manos, pero si te tocas... no tendré piedad de ti.
-Seré obediente...
Dejé sus manos, para agarrar sus nalgas y separarlas. Quedó a mi vista su ranura, y un poco de su rosado agujero, pues estaba cubierto con la tanga.
Hice presión con la punta de mi pene alli, y se sintió malditamente bien.
-Dios Traviz...
-¿Que?.- pregunté retrocediendo y presionando otra vez.- ¿Te gusta? Solo estoy metiendo un poco tu tanga.
-Hijo de puta...- vi como sus manos se aferraron al lavamanos y como se corrió con la tercera presion que hice.
Gimió muy alto, y supuse que cuando lo follara de verdad, me dejaria sordo.
Me quedé alli, sintiendo como su ano palpitaba y ante eso, me corrí tambien.
Me masturbé para alargar el orgasmo. Derrarmé la mayor parte la tanga, pero tambien me di el gusto de soltar algo en sus nalgas.
-Te ves bien con el culo con semen.- dije retrocediendo.
Tomé papel higiénico y me limpie, para rapidamente subir mi pantalon.
Lean quedó recuperando su respiración.
-Me las pagaras.- dijo.
-Lo que digas.- comencé a levantar las cosas del piso, entre ellos su traje rojo.- ¿Me llevo esto tambien?.
-Si.- dijo.- Y vete rapido.
-Bien.- me acerqué y le di un beso en la mejilla.- recuerda dejar la tarjeta debajo del tapete.
-Si guapo.- sonrió y me dio un beso en los labios.- y tu recuerda poner en silencio tu celular.
-Si bebe.- con la bolsa que tenia su traje, la cajita de la tanga, el lubricante, un paquete de condón, que supuse el estaba usando, y el maquillaje
Con el se quedó lo que tenia puesto, un pantalón y su celular.
Me escondí en la habitación cerca del baño y esperé unos segundos para mandarle un mensaje a Santiago.
Traviz: ¿Como va todo?
Santiago: ¡Se quiere ir!.
Traviz: ¿Sabes si ya viene Gliin Michael?.
Santiago: Ya viene en camino, por eso se quiere ir.
Traviz: Dejalo venir, y quedate atento al celular, te necesitaré después.
Miré el reloj y según lo que me contó Lean, Michael estaria a las 12 del mediodía, en punto.
Michael siempre era puntual, según su expediente. Era de las pocas cosas que me acordaba de el.
Eran las 11:50 cuando Letón Nicolas entró a su casa, escuché que fue a su habitacion y alli se quedó un rato.
Roque: Gliin Michael acaba de llegar.
Traviz: Llama al teléfono de Nicolas cuando Michael suba al ascensor.
Unos segundos después resonó en todo el departamento el timbre del teléfono que coloqué sobre el piano. Escuché los pasos de Leton hasta alli, el teléfono quedó en silencio y supe que Roque comenzó hablarle sobre una reunion posible que harian todos los dueños de departamentos, o algo asi.
Me asomé a la puerta, y vi como Lean salia lentamente del baño.
Nos miramos, el me guiñó el ojo y siguió.
Fue silencioso,abrió la puerta con suavidad y los escuché hablar.
-¿Quien eres tu?.- la voz de Gliin Michael sonó sorprendida.
-Un amigo de Nico.- dijo Lean en un tono burlezco.
-¿Que amigo...?.
-Disculpame debo irme.- dijo.- solo no lo jodas mucho, está muuuy cansado, ya sabes por nuestro encuentro...
Quise reir.
-¡Nicolás!.- Gliin Michael entró gritando al departamento y fue directamente al baño.
Por ello Lean mojó su peluca.
-¡Que asco! Hijo de puta donde estas!!?!?¡
Lo escuché salir de baño y caminar hacia el lado contrario.
Me asomé por la puerta y vi como caminaba rápidamente en busca de Cho.
Sigilosamente salí de esa habitación, entré al baño y tomé la tanga, y el condon llenos de semen.
Ese maldito habia dejado toda su semilla alli. Mi pene se removió gustoso.
Maldita perversión.
Regresé a aquella habitación justo cuando Gliin Michael era perseguido por Letón.
-¿Por que estas asi? ¡No estuve con nadie!.
-¡Deja de mentir Nicolas!.- Michael estaba llorando.- Lo vi salir, tuviste sexo con ese puto!.
-¿Estas loco?. Acabo de regresar a casa, y nadie entra aqui!.
-No te creo.- dijo bajando la voz.- No quiero verte jamas en la vida.
-Bien.- dijo Leton con los ojos llenos de lágrimas.- Pero recuerda que yo dudé de lo que sucedio en la discoteca y por eso estas aqui... ¡Fue un error! Si eres un maldito infiel!.
La discusión terminó con una cachetada hacia Leton, un golpe en la puerta y luego llanto.
Me apresuré a mandarle un mensaje al empleado de publicadad de ese canal de televisión.
El lugar estaba en silencio aparte del aparato, el cual emitió la publicadad que queria.
"Según estudios las personas infieles culpan a sus parejas de serlo, para quitar su culpabilidad....."
Estuve seguro que Nicolas Leton lo escuchó.
Traviz: Ven.. consuela y gana puntos. Distraelo para que yo pueda salir.
Santiago: Ok.
Cuando Santiago tocó el timbre, Letón no atendió pero ante la insistencia, logró que le abriera.
-¿Que sucedio?.- le preguntó.
-Michael...- sollozó.- Me dejó de la manera más cobarde que puede existir.
-Hey... no llores.
Cho siguió sollozando, hasta que Santiago lo llevó al baño para que lave su rostro.
Una vez la puerta cerrada, salí rápidamente y en puntitas de pie. Busqué bajo el tapete, abrí la puerta y rápidamente me subi al asensor.
Al entrar lo hice con brusquedad, y con torpeza choqué contra una mujer, la cual no cayó porque con rapidez la tomé de los brazos.
-Disculpe, no me fijé.
Ella me miraba con el seño fruncido, pero se relajó y sonrió.
-Supongo que está apurado.- dijo.
-Algo asi..- solté sus brazos e hice una reverencia.
-Entonces no se preocupe.
Fue comprensiva.
-Gracias.
Me relajé y tomé mi celular para llamar a Lean.
-¿Donde estás?.- pregunté.
-En el piso 2.- contestó.- Ven rapido, creo que Michael está en la planta baja aún.
-Bien, ya me bajo del asensor.
Corté la llamada, estaba por presionar el boton pero aquella mujer fue más rapida que yo y lo hizo ella.
Nos bajamos juntos. No le di importancia y comence a buscar a Lean con la mirada.
-¡Lean!.- gritó la mujer y casi me muero del susto.
Lean aparecio frente nosotros, nos miró a ambos e hizo una sonrisa incomoda.
-¡Que linda sorpresa!.- ella se acercó a el y le dio un abrazo.
¿Era de esas señoras que buscaban chicos jovenes para andar a cambio de dinero?.
-Mamá...¿Podemos entrar?.
¿Mamá? ¡Oh! Claro, el habia mencionado que su madre vivia en ese edificio.
-Claro.. ven.- le tomó la mano y quiso tirar de el.
-Espera.- la detuvo.- El viene con nosotros, es un compañero de trabajo.
La mujer se giró a mirarme y sonrió otra vez.
Hice una reverencia.- Soy Dlass Traviz.
-Oh... ¿Nos vimos antes? Se me hace conocido, pero no hace falta las formalidades.- dijo.- Venga entre tambien.
Los seguí desde atras hasta el primer departamento que había alli.
El lugar era muy similar al de Letón Nicolás , pero tenia sus pequeñas diferencias, especiamente en el color.
-Prepararé el almuerzo ¿Se quedan?.- preguntó.
-No mamá, gracias.- le dijo.- ¿De donde vienes?.
-Fui se compras.
-¿Que compraste?.
Ella lo miró extrañada, luego miró sus manos y abrió la boca.
-Creo que lo dejé en el automóvil.. debo ir a buscarlo.
Quiso salir pero Lean la tomó del brazo.
-Nos quedamos a almorzar, ¿Puedes prepararnos algo?.
Ella cambio de expresión, se vio feliz.
-¡Claro que si!.
Desapareció hacia lo que supuse era la cocina y otra mujer llegó a nosotros.
-Buen dia señor Celles.- le dijo.
-Buen dia Zara, ¿Donde estaba mi madre?.
-Fue a la azotea.- respondió.
-La próxima vez acompañala por favor.- le ordenó y se giró a mirarme. Parecia incomodo.- Sigueme.
Hice lo que me dije y entramos a una habitación que solo contaba con una cama.
Lean cerró la puerta con seguro. Se quitó la peluca y suspiró.
-Por fin, me moria de calor. ¿Como fue todo?.
Me senté en el borde de la cama.
-Demasiado bien, ahora Santiago está con Leton.
Lean sonrió.
-Genial. ¿Trajiste todo?.
-Claro que si.- le mostré la bolsa.
-¿Puedes sacar mi traje? Iré a ducharme ahora.
Se dirigio a una puerta que recién en ese momento noté.
-Puedes recostarte si quieres.
Sin decir más, entró y minutos después escuché la regadera.
Me recosté y me comuniqué con Roque.
Traviz: ¿Ya se fue Gliin Michael?.
Roque: Acaba de irse, estaba buscando a un "pelinaranja".
Traviz: Gracias. En un rato bajo para entregarte el dinero y la tarjeta. No olvides modificar las camaras.
Roque: En eso estoy.
Traviz: Ok.
Dejé mi celular a un costado y saqué la ropa de Lean de la bolsa, lo habia doblado perfectamente por lo que no tenia arrugas.
Me sentí un poco fuera de lugar, tenia un par de preguntas pero no podía hacerlas porque no me correspondía.
Cerré los ojos un momento, y escuché que el salió de baño.
-No abras los ojos~~.- cantó.
Le obedecí.
Escuché atentamente todos sus movimientos, como abrochaba su camisa, como subia sus pantalones y más que nada las risitas que soltaba cuando yo hacia alguna expresión extraña.
-¿Te imaginas mi cuerpo desnudo?.- preguntó.
-No, no me gustan las imaginaciones. Perfiero la realidad.
-Es una lastima que aqui no se pueda.- aquellas palabras sonaron arriba de mi, su conocido aliento chocó contra mi rostro.
Abrí los ojos, encontré los suyos solo por un segundo y se alejó.
Que bonitos ojos tenia.
-Levantese señor Dlass. Debemos irnos.
Lo segui por el pasillo de su casa, y fuimos directamente a la puerta, sin encontrarnos con ninguna de las dos mujeres.
-¿No le dijiste a tu madre que nos quedamos a cenar?.
Una vez fuera del departamento me miró.
-Ni siquiera recuerda que estuve aqui.- sonó serio y luego sonrió.- ¿Te encargas de idear el plan para Santiago o seguirás a Gliin Michael?.
-¿Debemos separarnos?.
-Claro.- se encogió de hombros.- Pero estaremos en contacto.
-Ire a la oficina, prefiero realizar tramites a seguir.
-Está bien.- pasó su mano sensualmente por mi pecho y se metió en el asensor lleno de gente.
Desde ese momento no pudimos hablar a gusto. El salio del asensor y fue directamente al estacionamiento.
Yo me encargué de pagarle a Roque y supervisar que modificó las camaras.
Cuando salí me di cuenta que no tenia vehículo para regresar.
Lean: Perdón guapo, acabo de recordar que no llevaste tu automóvil. Paga un taxi, luego te de devuelvo... como quieras ;)