—Necesito ir a casa —tomo una gran bocanada de aire— ¿Puedo decírselo a Maddison? ¿A papá? —Key, no quiero ser el de las malas noticias, pero quizás ella... —No, por favor. No lo digas —suspiro—. Yo lo sé ¿Está bien? . Solo quiero ilusionarme con algo, por favor. —Solo no quiero que si algo sale mal, salgas herida. —Confío en que no. Además, también tengo que conocer todo mi mundo, mí casa... —lo tomo de la mano— ¿Estás seguro que puedes venir conmigo? —Si, por supuesto que si. —Iré a casa y le contaré a Maddie. ¿Nos vemos mañana? —Si. Déjame llevarte. No sé cómo explicar la manera en la que me sentí de camino a casa, estaba tan ansiosa por poder viajar cuánto antes que seguramente en la noche no podría ni siquiera dormir. Como era de esperarse no había nadie al llegar. En el cen

