Un beso en su boca y una suave caricia en su vientre consiguió estremecer a Jade. Continuaba ligeramente dormida y sonrió apenas. No sabía si estaba soñando. Nasser por su parte, había despertado antes del amanecer y llevaba al menos un par de horas observándola y velando su sueño. Estaba fascinado con sus bellas facciones y su boca ligeramente abierta. Estaba tapada por una sábana y su cabello esparcido por toda la almohada. No podía o mejor dicho no quería dejar de mirarla. Volvió a besarla e intentó despertarla, Jade pensaba que estaba soñando, sentía su cuerpo cansado a pesar de haber dormido. Abrió un poco los ojos parpadeando muchas veces, viendo la seductora sonrisa de Nasser. —Buenos días habibi.–Jade se sintio un tanto cohibida pero timidamente le sonrió. Le encantaba que le

