Miraba por la ventana de la sala de juntas, esperaba la llegada de Alejandro y Fernanda, en dos semanas debíamos empezar la construcción del condómino en Medellín, una de las licitaciones que nos ganamos a principio de año, ya tenía los permisos. Pasaré viajando de modo constante a verificar el trabajo, no era mi obligación, pero necesitaba poner más trabajo de por medio, estaba al borde de tirar todo e irrumpir en la casa y hablar con mi esposa. Tres de mis mejores ingenieros se radicarán el tiempo que tarde la construcción, David tenía ganas de unirse al proyecto. Es la reunión también trataremos los avances que tenemos para licitar en el exterior, Deacon se encuentra muy emocionado con el proyecto, la compañía ya era oficial y tendremos teleconferencia con él. Alejo nos presentará los

