Me senté sobre la cama y respiré hondo. No entendía el comportamiento de Adam, intentaba quebrantar una línea y me hacía sentir incomoda. Recosté mi cuerpo de las sabanas y me quedé pensando apenas un rato en que estos acontecimientos no podían seguir sucediendo. Tampoco era un secreto que, si Aarón nos veía, iba a saltar en pedazos, pero fue en gran mayoría por la iniciativa de Adam; él fue quien me presó a bailar, pero el error fue mío por no detenerlo. Aun no sé si Adam lo hizo por los amigos de Lila o si solo fue una excusa, pero me gustaría pensar que será la última vez que tenga esos comportamientos y que se mantenga al margen, lo suficiente para poder terminar el libro que empecé, graduarme, y no verlo más. Salí al pasillo y tomé una cerveza de la heladera junto a la barra. Soba

