Capítulo 4

2475 Words
Charles Con la mañana el plazo se está cumpliendo por lo que no pierdo de vista a la mujer que podría escapar para zafarse de la deuda. Hay un hombre que la sigue todo el tiempo manteniéndola ubicada mientras resuelvo mis negocios y me presento a sitios en los que los reporteros intentan conseguir una nota que los sacaría de su miseria Estoy harto de ellos porque siempre dan con el lugar en donde estoy y eso es un fastidio para alguien que adora la calma instantánea Aparto a los periodistas yendo directamente al lugar que cierra las puertas en cuanto estoy en el interior. Su política de privacidad es lo que hace aun asista a este tipo de lugares. La mujer que hay en el fondo se pone en pie en cuanto me ve, con una sonrisa genuina que no devuelvo pero sabe que es de las pocas personas que no necesitan de eso para darse cuenta que mi apoyo siempre lo tendrá __ Atraes mucha atención - reprocha haciendo que ría al poner mis manos unidas acercándome para que inicie sus bendiciones. La oigo recitar sus oraciones por mi, no es que crea, sino porque considero que si el Dios del que hablan existe, no dejaría que el mundo se tratara de una selva en la cual los grandes se alzan y los pequeños son para su diversión, a la vez que se lucran de su sufrimiento. Aún así no le llevo la contraria a la mujer de pelo canoso y lentes de para su vista lastimada __ Que Dios te bendiga, hijo - no respondo nada esperando se siente. Acaricia mi mano por encima de la mesa con esa emoción que cubre un poco la mierda que viví - ¿Como estás? __ ¿Quieres la verdad o digo una mentira? - suelto un suspiro ahogado que ella entiende como que no deseo hablar. No puedo sacar lo que tengo porque sería la iniciación del resquemor que he podido controlar en tanto tiempo __ No me gusta lo que haces, cariño. Estás yendo por el camino del mal y temo por tu vida - volteo los ojos - Aunque te enojes continuaré deseando que no estés entre armas y violencia. Tienes un corazón muy hermoso y lo estás destruyendo - agrega __ No puedo destruir algo que no tengo Me da una mala reprobatoria que ignoro abiertamente __ Aquí está lo del mes - deslizo el cheque que le da a ella y los chiquillos para vivir cómodamente sin exponerse con ventas para comer pobremente al menos otra tres meses hasta que vuelva a verlos - No digas de donde salió ni quien lo da, como siempre __ El mundo debería empezar a verte por lo que haces y no por lo que quieres - me acusa mirándome directamente - No destruyas tu imagen __ No se puede destruir más lo que fue pisoteado hace años - digo poniéndome en pie - Cuidate por el camino, Maricarmen __ Cuídate por la vida, corazón Un asentimiento es lo que recibe pues no voy a dejar de hacer lo que desde hace casi dieciséis años porque es lo que me ha mantenido sobre los demás como tanto lo soñó ese niño que dormía en los rincones de los puentes deseando que su realidad cambiara. Los periodistas siguen molestando pero mi seguridad se hace cargo apartandolos para que suba a mi auto. Me pierdo entre las calles mientras mi cabeza hace de las suyas regresandome a ese lugar, a ese punto en el cual una figura enfundada en un abrigo de piel se acercó a un niño con un plato de comida. Sus manos bien cuidadas y su sonrisa fue lo que hizo que confiara como un inocente que aún piensa que la benevolencia del mundo existe. El cabello rubio, la amabilidad con la que habló. Fue una buena jugada, no lo niego Reduzco la velocidad al estar frente a la casa en la cual me mantengo inmerso en las cuentas que hago durante toda la tarde. En ningún caso se vuelve tedioso, al contrario, me sirve para dejar de recordar. Es un buen relajante para mí infierno mental. Tomo whisky, escribo direcciones y nombres y vuelvo a llenar el vaso quedándome de ese modo cada segundo del día en el cual no me interesa más nada que permanecer entre los mejores. Muchos han preguntado cuál es la clave del éxito, siempre he respondido que es no tener barreras, no tener límites o no dejar que un tropiezo te detenga. Pocos lo entienden en realidad pero es la respuesta más obvia En el pasado tuve unos gigantes que no fueron tropiezos sino empujes por gente que no creía que me iba a levantar más pero se quedaron absortos ante la imagen de un niño poniéndose de pie cada día, cada lucha junto a su hermano que no lo dejaba solo una sola pelea Christopher se mueve en la sala con la botella que me quita para que no siga, los años que tiene conmigo son los que lo mantiene en el mundo aún por hacer tal cosa. Al igual que la monja, Maricarmen saben de donde provengo y como manejar de lo que otros huyen __ Es suficiente, señor - apila los papeles para que no siga con el trabajo - Seguiremos mañana - se incluye __ Viejo zorro, la astucia también se pega - me incorporo palpando su hombro - Vete a dormir que mañana debes hacer que limpien mi bodega de cobros __ Tengo cubierto ese asunto - asegura - Descanse, señor Camino escaleras arriba con los hombros quemando antes de caer a la cama sin quitarme más que los zapatos. Pasa de la madrugada cuando me duermo para despertar horas más tarde en las que me preparo para el día a día. Siendo un lunes no puedo faltar a la empresa a la cual me aboco con la misma actitud de no dejar que se me acerquen más de lo necesario. __ ¡Buenos días, señor Vitello! - saluda la asistente con una sonrisa tonta de oreja a oreja. El que me la haya follado una vez le dio sueños estupidos de que volverá a suceder cuando no será de ese modo. Solo me gustan una vez, además estaba borracho y no recuerdo más que su cuerpo desnudo a mi lado a la mañana siguiente, luego se les pasa ese atractivo como sucedió con ella y con muchas más Paso de largo cruzando la puerta de mi oficina que se cierra nuevamente automáticamente. Faltan unos minutos para que el horario laboral de inicio pero me gusta llegar más temprano tomando unos minutos para recordarme en que posición estoy en el tablero está vez. La gran ciudad de Florencia se puede detallar desde mi punto, la puesta y salida del sol, el gran cielo anaranjado cuando eso ocurre es sensacional, justo por esa razón me ha gustado observar a detalle todo lo que se puede desde mi oficina __ Su café, señor - escucho a la secretaria colocando la taza sobre la mesa de mi escritorio - Sus pendientes para hoy Muevo la mano para que se retire obedeciendo al instante lo pedido dejándome de nuevo en el mismo lugar. Odio las interrupciones y lo sabe. Miro mi reloj contando treinta segundo para iniciar con mi trabajo, largo un suspiro antes de sentarme y comenzar con los pendientes de mi empresa dedicada a la importación de alimentos procesados. Los socios que entre los tres acumulan un 47% de acciones están pidiendo una reunión pero en este momento tengo trabajo de sobra para estar pendiente de sus quejas, tienen sus números muy elevados para que hagan reclamos sobre eso así que no me interesa lo que tenga que decir Continúo con los próximos envíos que deben salir en un mes a más tardar sin atrasarse siguiendo a la cabeza de las empresas dedicadas a lo mismo. __ El señor Black lo busca, señor - me avisa la secretaria por el intercomunicador __ Hazlo pasar - dispongo para que segundos después la puerta se abra con Carlo apareciendo. __ ¿Día muy ocupado? - pregunta con una risa __ Lo de siempre - continuo con mi trabajo para no perder el enfoque de lo que debo hacer - ¿Que requieres? __ Solo es para consultar si irás a la presentación de Mariana en la noche - comenta - De ese modo se mantiene tu silla y no va a cederse a otro __ No estoy de humor esta vez. Ella lo sabe y lo comprende - alego - Pero su esposo no debería faltar __ Nunca le haría eso - se sienta frente a mi - Aunque esto sea de cierto modo... abrumador por no gritarlo, mi apoyo ante toda situación la tendrá __ Es abrumador porque así lo decidieron ustedes, no porque se los impusieron - suelto - Nadie tendría que meterse si se les corta la lengua por moverla para otra cosa que no sea hablar de sus cosas y no de vida ajena __ Si por mi fuera, gritara todo al mundo pero Mariana esta en la cúspide de su carrera como para que un grupo estupido se lo mande abajo. Ha luchado mucho por ello, merece disfrutarlo - exclama cansado - De lo que si estoy seguro es que pase lo que pase, si eso llegara a suceder no quedarán completos cuando termine con ellos __ Deberías empezar a aplicarlo y no solo decirlo - suelto - Así funciona el mundo, a base de acciones que demuestren lo que se hará y no con palabrería barata Agarro otra carpeta empezando a tachar lo que no me parece conveniente __ De las habladurías mueren los oradores, por actuar los decisivos - le hago ver para seguir con mi trabajo __ Amargado, pobre de quien te llegue que soportar toda tu vida - medio río sacudiendo la cabeza al ver algo que no esperaba __ No existe alguien tan fuerte - le aclaro Sabe a que me refiero, no todo será como lo pintan en cuentos infantiles. No llegará un sujeto en caballo blanco con una prosa perfecta a arreglar los problemas o una dama dispuesta a seguirte al fin del mundo como si su vida no fuera importante o emocionante para ella decidiendo dejarla e irse sin importar nada A ese mundo de soñadores no quiero pertenecer porque son de quien más se aprovechan los tiburones que ronda esa clase de gente. Para la noche solo envío seguridad para Mariana y Carlo que me avisa de todo lo que sucede en un lugar infestado de personas con las que no quiero convivir. Son muy atosigantes y su sola cercanía me causa irritación. Entro a un bar para tomar una copa antes de ir a casa, para no perder la costumbre de regresar a las diez en punto. Calculo el tiempo que me lleva desde el bar a casa así que tengo media hora como intervalo para detenerme de mi rutina El bartender sabe cual, como y en cuanto tiempo quiero que prepare mi bebida. Soy un cliente habitual pese a ser uno de los más pequeños negocios que hay camino a casa. __ Si filtrara que estás aquí y cobrara por cada periodista que deje entrar juntaría el dinero de un mes en una noche - trata de entablar una conversación - Te siguen mucho, Vitello __ Y seguirán haciéndolo - murmuro de mala gana __ La fama tiene dos caras ¿cuál contarás? - presiona sirviendo los tragos del grupo que llegó - Todos tiene la versión del sufrimiento por falta de privacidad o no acoplarse aún a lo que son __ Si desearon ser famosos que carguen con la cruz que eso acarrea - suelto con desdén - Están ganando dinero, eso querían, eso obtuvieron. Las quejas solo son para crear empatía con alguien que les dará más riqueza. Fácil de deducir para una cabeza pensante pero algunos solo piensan en sentimientos tontos por querer tener algo en común con sus ídolos __ No vas a quejarte - deduce __ Nunca lo he hecho - bebo de un solo trago sacando la billetera para pagar, cuento los billetes mirando la cantidad - El pase de los periodistas Se ríe divertido el tipo que toma los billetes __ Eso te da acceso a la salida trasera cuando lo necesites, trago gratis durante un mes y un taburete VIP __ Gran promoción Salgo del sitio para regresar al auto que me deja en casa en doce minutos como mi cronometro lo indica. Siempre me ha gustado tener el tiempo medido, sin importar nada más que la puntualidad, aplicando esa misma manera a todos los aspectos de mi vida Abro la puerta del vehículo tropezando con alguien al bajar, la persona evita caer pegándose a mis hombros haciendo que por instinto me aferre a su cintura percibiendo el aroma a rosas que tiene impregnado en el cuello. Me pierdo en la piel marfileña que queda cerca de mi nariz, su cabello me baña la cara y por alguna razón no la dejo caer Intenta estabilizarse torpemente hasta que la alejo para darme cuenta del rostro que tengo pegado casi al mío. Sus ojos se pasean por toda mi cara en lo que las uñas se entierran en mis brazos desatando el ardor en la piel que deja marcada En lugar de querer alejarla siento la necesidad de ponerla sobre el capó del auto y obligarla a que siga haciéndolo por más tiempo en otra posición más placentera Su cabello me roza las mejillas causando que un leve cosquilleo se instale en la zona. Paso saliva riendo con burla __ Cuac, cuac - exclamo sobre su boca - Que agradable sorpresa Titubea y sé que es debido a la cercanía. __ Un pato mudo - establezco - Interesante __ No soy un pato - repele molesta empujandose de mi pecho - Tampoco soy muda __ Ya lo noté, gracias por avisar __ No uses tu ironía... __ Sí, adiós. Cuando traigas mi dinero hablamos - le doy la espalda __ Quiero hacer un trato - ofrece apresurada __ ¿Cuanto traes? - doy media vuelta mirándola por el hombro __ Nada, pero... __ Entonces no me interesa negociar por ahora. - abro la puerta para entrar a la casa - Gracias por la visita. Igual no la quería __ Déjame hablar... __ No te estoy privando de eso. Adiós La puerta se le cierra en la cara callando los gritos que empieza a dar. Una risa se me escapa porque es la primera que en lugar de echarla con toda la seguridad quiero entrarla a la casa para seguir viendo como habla con tropiezos que me hacen gracia. Es raro, y muy curioso
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