Edward tuvo que atender la llamada de un socio que no pudo estar presente en la reunión, pero quien había enviado a un representante. El hombre deseaba hacerle varias consultas sobre las unidades de trabajo. Madison aprovechó la ocasión para salir de la oficina y buscar a Lucia. La halló en la recepción, hablando con Sebastián Donaldson, el socio y amigo de su esposo. Se aproximó ceñuda, porque más que una conversación casual, aquello le parecía un descarado coqueteo. Su amiga estaba muy cerca de Sebastián, jugueteaba con su cabello y aleteaba mucho las pestañas mientras él sonreía como si fuese un adolescente. Se paró cerca de ellos y se aclaró la garganta para llamar la atención de ambos. Lucia se sobresaltó al verla y enseguida puso mayor distancia entre ella y el hombre. —¡Madis

