Madison ya tenía todo listo para ir al trabajo. El chofer la esperaba en el auto, pero ella seguía teniendo una incomodidad en el corazón. Saber que Walter Ortega se encontraba en la ciudad la inquietaba, aunque no entendía los motivos. Tampoco quería pensar en ello, deseaba olvidarlo con todas sus ganas. Tomó su maletín y salió de la biblioteca, afuera se encontró con Edward, que hablaba por móvil de espaldas a ella. Se detuvo para repasarlo de pies a cabeza con descaro, disfrutando de la vista de su cuerpo perfecto que se veía imponente dentro de aquel traje elegante diseñado a su medida. Cuando él se giró, ella enseguida alzó su mirada a los ojos del hombre, que por un momento la vieron con sorpresa, pero luego, con diversión. Sintió vergüenza y desvió su atención simulando evaluar

