Comenzaba a anochecer cuando Edward al fin pudo culminar todas las tareas pendientes, pero al salir de la oficina encontró un alboroto generado entre algunas secretarias y Sebastián. —¿Qué sucede? —quiso saber. —Tenemos visitantes internacionales y las chicas enloquecieron —respondió el hombre divertido. —¿Qué visitantes? —Un grupo de españoles que al parecer, quieren formar parte del grupo. Están reunidos con Nathan y con Lionel. —¿Con Nathan? —preguntó confundido. Los posibles nuevos asociados primero debían entrevistarse con el departamento legal para conocer, a través de los abogados de contrato, sobre los estatutos del grupo Ireland y los términos y condiciones de la asociación. El departamento de finanzas no tenía nada que ver con eso. —Según escuché, son unos empresarios qu

