CAPÍTULO TREINTA Y CINCO (DESTRUYENDO A DASTAN)

2037 Words

El primer mes fue como intentar cambiar la dirección de un tren en movimiento. Sin frenos. Y con todos los pasajeros convencidos de que el rumbo era perfecto. Intenté implementar nuevos procesos. Humanizar los horarios. Incluir más mujeres en las decisiones. Automatizar tareas absurdas que llevaban horas a empleados quemados. El sistema respondió con resistencia. Emails pasivo-agresivos. Directores que me llamaban “ambiciosa” como si fuera un insulto. Comentarios sobre mi ropa. Mis pausas. Mi tono de voz. Y Dastan. Dastan era otra historia. No discutíamos frente a todos. No. Era más sutil. Correo tras correo. Nota tras nota. Reunión tras reunión donde me contradecía con una sonrisa, o se tomaba el derecho de explicarme cosas que sabía desde hacía años. —Necesitamos redistribuir el pre

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD