CAPÍTULO VEINTIOCHO (LA BODA DE ELLIOT Y ALEX)

1967 Words

El ascensor tardó una eternidad. O tal vez fui yo la que no tenía prisa por volver a mi despacho. Mis dedos jugaban con la cremallera del portadocumentos, mientras mi cabeza intentaba ordenar el caos. CEO. Tres letras. Una montaña. Lo había soñado. Lo había querido con toda mi alma. Y, sin embargo, en ese momento... también lo temía. Porque ya no era solo el título. Era la responsabilidad. El salto. El vértigo de saber que, si fallaba, no sería solo un tropiezo: sería una caída en cámara lenta frente a todos. La puerta del ascensor se abrió y allí estaba Dastan. Apoyado de espaldas, brazos cruzados, chaqueta colgada al hombro, esa expresión de “sé algo que tú no sabes” en los labios. —¿Te gusta aparecer cada vez que estoy al borde de una crisis existencial o es solo casualidad? —Ten

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD