TODAVÍA EN COLOMBIA

1190 Words
En la casa de José tenían un negocio familiar, prospero, era una c********a y una charcutería, pero también su padre tenía una hacienda, donde tenían ganado, pollos, y algunos otros animales. A causa de los problemas de la guerrilla, que azotaba a Colombia, los padres de José, iban con poca frecuencia para la hacienda. Por aquellos años la hacienda estaba casi en banca rota. Las ventas en la c********a habían bajado más del 60%, y no alcanzaban las ganancias, para mantener, 6 familias, 5 hermanos que son; Cristóbal, Fermín, Pablo, Estela y José quien era el menor, ya todos estaban casados y con hijos, y sus padres también Vivían de las ventas de los negocios familiares. El número de personas que salían de Colombia crecía cada vez más. En el año de 1957, José se reunió con sus padres y con sus hermanos, y les dijo:.— He visto que los negocios no andan bien, no están dando ganancias para mantener 7 casas. Por eso he tomado una decisión en beneficio de la c********a y de la hacienda, voy a emigrar a Venezuela, con mi esposa y mis hijos. Pablo tomo la palabra y dijo: .— Yo también me voy a Venezuela, con mi familia, para que los negocios de la familia se puedan recuperar. Estela interrumpió a Pablo y dijo: .— También mi esposo Armando y yo hemos decidido ir a Venezuela, mientras las cosas se arreglan aquí en Colombia. Ese mismo día, José fue con Esther su esposa a la casa de don Jaime, para hablar con él, sobre el proyecto de emigrar para Venezuela. Cuando iban de camino a la casa de don Jaime, unos primos de José, lo encontraron por el camino y les dijeron: .— José, primo, el próximo año nos vamos todos a Venezuela, somos 55 personas en total, así nos cuidamos unos con otros. José se quedó un poco pensativo y le dijo: .— Primos han tomado una buena decisión, yo también tengo muchas ganas de emigrar a Venezuela, quizás nos vemos allá. Cuando José y Esther llegaron a la casa de don Jaime, se reunió toda la familia, y José les contó el proyecto Venezuela. Isabel, la hermana de Esther le pregunto a José:. — ¿Qué piensas hacer con tu casa, y los muebles, la nevera, y todo lo que tienes? Esther tomó la palabra y le respondió: .— Vamos a vender la casa, y todos los corotos también los vamos a vender. Isabel también se había recién casado, con el Capitán de la Armada Colombiana Aristóbulo Vanegas. Pero Isabel todavía no tenía casa, y estaban por comprar una. José le hizo una buena oferta, de la casa con los corotos, Isabel acepto, pero solo tenía la mitad del dinero. Isabel le dijo: .— José, vamos a hacer un trato, te doy ahora mismo la mitad del costo de la casa con los corotos, pero antes de irte a Venezuela, te doy la otra mitad. A José no le gusto mucho ese negocio, porque si aparecía otro comprador por la casa, no la podía vender. De hecho, así sucedió, vinieron varios compradores, con el dinero completo, pero a causa del compromiso que existía previamente con Isabel, la otra oferta no se podía realizar. Pasado algún tiempo, se acercaba la fecha cuando José iba a emigrar al vecino país, y varias personas cercanas a él también querían emigrar al vecino país. Todas las familias de ese país, tendrían por lo menos un m*****o de su casa, que habría amigado de Colombia, a EE. UU., Panamá o Venezuela. Colombia estaba pasando su peor momento democrático. Todo era un caos en Colombia; el caos social, era que sostener una familia económicamente, no era posible, el caos económico, se debía a la mala administración pública, que provocaba una devaluación de la moneda colombiana, todos los días, el caos político, se basaba en la estrecha relación que tenían los políticos con los grupos guerrilleros, para buscar financiamiento económico de sus campañas políticas. Con ese financiamiento a sus campañas, los guerrilleros lograban, que mientras estos hombres corruptos gobernaran, no molestaran a los guerrilleros financistas, en los lugares donde ellos tenían sus laboratorios para preparar y vender los narcóticos. Por estas razones y otras razones más el país vecino de Colombia se destruía a pedazos. Era el mes de septiembre del año de 1.958. José, Esther, y sus 4 hijos; Alex, Necon, Lucho y María, salieron rumbo a Venezuela, acompañados de dos hermanos de José; Pablo con su esposa y dos hijos, Pablito y Paola, también viajó con ellos, Estela con su esposo Armando, y sus tres hijos; Armandito, Magali y el n***o. También salieron con ellos algunos hermanos de Esther, entre ellos estaban; Adela, Tito, Felipe, José, Candelaria, y Juan, todos casados pero sin hijos. Entre otras personas que se unieron a ese grupo, salieron rumbo a Venezuela, buscando una mejor vida, más de 70 personas. El 20 de septiembre de 1958, mi padre José y mi madre Esther, junto con mis cuatro hermanos mayores, llegaron a Venezuela, y se residenciaron en Mi Hermoso Pueblo Maracaibo. DE REGRESO A 1.981 CARNAVALES. Ese día salimos del hotel, y fuimos a conocer a los hermanos de mi padre, y el sector donde mi padre se había criado. Mi padre nos mostró todos los lugares donde él frecuentaba estar, fuimos a conocer la c********a, y ahora resultaba ser un supermercado de primera calidad, salieron los hijos de tío Fermín, y saludaron a mi padre con mucho afecto. Pero mis tíos no estaban en la c********a. Mi padre les dejó una nota a sus hermanos que decía, que estábamos alojados en el Hotel Doral. Al día siguiente a las 10:00 am salimos en el autobús, que nos llevaría hacer turismo por las calles más importantes del pueblo, hicimos un tour que duro 2 horas exactamente. A las 12:00 pm, ya estábamos de regreso en el hotel, subimos nuevamente al salón VIP, y allí volvimos almorzar. Cuando entramos al salón, había un poco más de personas, algunos invitados por los políticos y otros militares. Al entrar al salón, todos voltearon a mirarnos, ya que por ser tantas personas llamábamos mucho la atención. Uno de los políticos nos preguntó: .- ¿Qué les pareció el tour? Todos respondimos casi igual: .— El tour estuvo excelente, muy bonito. Pero mi padre agrego: .— Gracias al candidato Charlie, por ese detalle tan importante, de darle buena atención a los turistas extranjeros que visitan este país, para así fomentar el turismo, que hace mucha falta en nuestra región, otra vez, muchas gracias, señores. El candidato respondió: .— Siempre a sus órdenes, y sigan disfrutando de nuestros carnavales. Después de esto, nos sentamos en la mesa, y ordenamos nuestros respectivos almuerzos, Luego de haber almorzado, salimos del salón, y nos fuimos a la casa de mi tía Isabel, cuando llegamos fue una verdadera sorpresa para ella vernos allí en su casa. Mi tía Isabel salió al frente de su casa i dijo: .— Que tremenda sorpresa me han dado. Nunca imagine que ustedes vendrían hoy por aquí.
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