FIESTA DE CARNAVAL III

1661 Words
Cuando mi hermano Necon, fue a reunirse con la familia de su novia Dorme, el padre de ella lo amenazo con denunciarlo con la policía porque su hija era menor de edad, y en nuestro país si tú te acuestas con una menor de edad, así sea de mutuo acuerdo, los padres de ella pueden actuar legalmente en contra de ti. La solución fue entonces casarse obligatoriamente, quiera o no quieras. Después que Necon nos contó el problema de las amenazas, mi padre hablo con los padres de Dorme, y les dijo: .— A veces los padres nos metemos en las relaciones amorosas de nuestros hijos, y el resultado es negativo. Nosotros debemos dejar que ellos hablen entre sí, y ellos mismos decidan el rumbo de su relación, porque cuando nosotros somos los que decidimos, se hace nuestra voluntad, y no lo que ellos realmente sienten. Cuando nosotros nos metemos, lo hacemos para defender lo que a nosotros nos duele, y podemos dañar los sentimientos del otro. Seamos sabios, porque a nadie le gusta hacer las cosas obligadas, o con amenazas. Creo que es un grave error. .— Usted tiene razón en algunas cosas que dijo, pero en otras no tiene la razón señor José. Mi hija es menor de edad, y usted sabe que las menores de edad, son presa fácil de los hombres. Por eso los padres de las menores estamos aquí en la tierra, para defenderlas. Su hijo no puede venir, y acostase con mi hija menor, e irse tranquilo y ella con una barriga que le crece por nueve meces. Le respondió la madre de Dorme. .— Debo decirle algunas cosas importantes; Número uno, mi hijo no fue a tu casa y se acostó con tu hija, y el mismo día salió preñada, No, así no fue. Ellos lo hicieron muchas veces de mutuo acuerdo, tu hija me confesó delante de tu esposo y delante de mi hijo, que ella no era señorita cuando tuvo relaciones sexuales con mi hijo, así que en este caso no existe ninguna manipulación. Más sin embargo, mi hijo va a ver de tu hija, durante el embarazo, todos los gastos él lo va a pagar, también va a ver de tu hija durante el parto, y eso también lo va a pagar mi hijo, cuando nazca el bebe, y toda sus necesidades para toda la vida, las va a pagar mi hijo. De manera que, mi hijo nunca va a abandonar a su hijo, que también es mi nieto. Agrego mi padre. Pasados algunos días, ya mi hermano Necon había arreglado con la familia de su novia Dorme, la fecha del matrimonio, el padre de la novia le dijo: .— Máximo, tres meces te doy, para que te cases con mi hija. Si te pasas de esa fecha, te denuncio en la defensoría del menor. Y allí si van a comenzar los verdaderos problemas para ti. .— Está bien señor, a partir de la fecha de hoy, en tres meces me caso con su hija. Pero quiero que entienda algo; no me caso con su hija por miedo a sus amenazas, pero me caso con ella por mi irresponsabilidad, de embarazar a una menor de edad. Todos mis amigos me decían, que este era el final, pero no les hice caso. ¿Y sabe por qué no les hice caso a mis amigos? Porque su Dorme me gustaba mucho, y yo pensé que la podía llegar amar. Pero estas amenazas y pleitos que usted ha fabricado, me han puesto a dudar, si algún día yo pueda ser feliz con Dorme, por culpa de ustedes. Mi hermano Necon, volvió a mi casa y le contó todo a nuestra madre. Mi madre se quedó callada, y todas estas cosas las guardaba en su corazón. Solo faltaban tres meces para el matrimonio de mi hermano con Dorme, y una semana para los carnavales en Barranquilla Colombia. Esa semana de preparativos para el viaje, calmaron un poco las tenciones vividas con el problema de mi hermano Necon con su novia Dorme, y la familia de su novia. Era viernes 6 de marzo de 1981, ya estaba entrando la primavera. Estos países cerca del mar Caribe, al sur del continente Americano, se les llama Región tropical, mi pueblo está muy ligado a los cambios climáticos de esta región. En mi pueblo solo se cumplen tres estaciones climáticas al año, otoño, primavera y verano. Ese viernes 6 de Marzo, en el principio de la primavera, las matas del jardín de mi madre, comenzaron a florecer, el césped comenzó a ponerse de color verde oscuro, y el cielo nublado con una brisa bastante fresca y agradable. Ese viernes sucedió algo inusual en mi casa, la Joyería estaba cerrada, y mi padre y mis hermanos mayores estaban en casa para la hora del almuerzo. Antes de almorzar mi madre nos llamó a todos, nos reunió en la sala de mi casa y nos dijo: .— Hoy es un día anormal, el jefe de la casa está aquí, y él quiere hablar con todos sus hijos. Entonces mi padre puesto en pie nos dijo: .— Hijos, si los hombres hacemos las cosas bien planificadas, entonces las cosas saldrían mejor. Es por eso que hoy viernes al medio día, estoy aquí en casa con toda mi familia, porque mañana sábado 7, estaremos saliendo para el país vecino, a las 4:00 am, nos vamos por tierra, porque todavía su madre y yo, no tenemos Pasaportes, y no podemos viajar por avión. A las 7:00 am ya debemos estar en tierras del vecino país, exactamente en el pueblo de Maicao, allí mismo tomaremos un autobús que nos lleve al pueblo donde Esther y yo nacimos, el recorrido tarda exactamente 9 Horas de viaje, así que a las 4:00 pm, debemos estar en mi pueblo. Esa es la razón por la cual salimos de madrugada, para viajar de día en el vecino país. Elegí viajar de día, porque viajar de noche en el vecino país es muy peligroso, por los dos grupos de guerrilla que azotan mi pueblo. Los dos grupos guerrilleros que azotan a mi pueblo son LAS “FARC” (Fuerza Armada Revolucionaria de Colombia, Y EL “ELN” (Ejército de Liberación Nacional) estos dos grupos se pelean el control de sal selvas del vecino país, su trabajo es el narco tráfico y los secuestros. .— Así que todos, manos a la obra, a comenzar hacer maletas, ropa planchada y bien doblada para 8 días, toallas, cepillos de diente, zapatos deportivos, documentos personales como cedula de identidad y pasaporte, nada se puede olvidar, y para que nada se olvide, empaquen todo de una vez. Mi casa parecía un mercado, imagine usted, mamá y papá, y doce hijos, en total 14 personas, arreglando maletas para 8 días cada una. 5 planchas de planchar ropa no eran suficientes, así que había una fila, para esperar el turno de planchar. Esa noche nadie durmió, solo mi hermanita menor Karen y mi hermanito menor Nick. Exactamente a las 4:00 am, del día sábado, llego el autobús a nuestra casa, contratado por mi padre, porque éramos muchos, y los carros se quedaban en casa. En mi casa, se quedó una pareja de esposos amigos de mis padres y miembros de la iglesia donde asistía mi madre, ellos iban a vivir allí, por 8 días, hasta nuestro regreso, mis padres les dejaron, la nevera full de comida, para que ellos comieran lo que quisieran durante esos 8 días. Y También aparte de la comida, mi padre les pago el salario que ganaba un trabajador en un mes de trabajo, solo por estar 8 días cuidando nuestra casa. Todo el viaje de ida, fue perfecto, no hubo accidente, ni percances, todo fluyo muy bien, cuando llegamos a Maicao, nos desayunamos en un negocio de ventas de comida rápida, y después de habernos desayunado, nos fuimos al terminal de pasajeros, y nos embarcamos en nuestro respectivo autobús. Todos mis hermanos y yo, íbamos cargados de golosinas para comer en el transcurso de todo el viaje. En el camino, el autobús hizo dos paradas, para echar gasolina, y que los pasajeros bajaran para comer e ir al baño. La comida que consumimos en el camino era muy buena y fresca. BARRANQUILLA. En ese hermoso pueblo nacieron mis padres. Era la primera vez que yo salía de mi país. Y fuimos exactamente en una temporada de fiesta, en Sur América, hay 2 países que celebran los carnavales en grande, y son Colombia y Brasil, por supuesto, el número uno es el de Brasil y el segundo mejor es Colombia. Cuando llegamos todo el terminal de pasajeros estaba alborotado, vendedores de comida, vendedores de disfraces, de bebidas refrescantes, etc. Realmente mucha gente. Pero el terminal de pasajeros era un lugar bastante peligroso. Cuando caminabas, te tropezaban por la espalda por la cantidad de personas, pero te tropezaban realmente para sacarte el dinero de los bolsillos o sacarte la cartera, o romperte la maleta o el bolso, para sacarte cualquier cosa sin que te dieras cuenta.Todos eran unos verdaderos profesionales. Todo esto lo sabíamos nosotros porque ya nuestro padre nos había alertado. La hermana de mi madre, mi tía Isabel Venegas, nos esperaba en las afuera del terminal de pasajeros con un autobús, para llevarnos al Hotel donde nos íbamos a hospedar. Cuando mi tía Isabel se encontró con mi madre Esther, se abrazaron casi 20 minutos, y ambas lloraran en sus hombros. Después de llorar, mi tía le dijo a mi madre: .— Son más de 20 años que no sabía nada de ti mujer. Te quiero mucho, hermana. Mi madre sin poder expresar palabras, la abrazo nuevamente y rompieron a llorar otra vez de felicidad. Después de esto todos nos embarcamos en el autobús, cada uno con sus maletas, y nos fuimos al Hotel El Doral, en la calle 72 de Barranquilla
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