Daniel buscó en las bibliotecas circundantes libros que le ayudaran a despejar sus dudas. ¿Realmente estaba enamorado? ¿No sería, tal vez, que sólo quería mucho a Diana tal como se quiere a una hermanita? Pero a pesar de devorarse todos los libros acerca del tema, no pudo esclarecer sus dudas. En esos días había estado metido de lleno en sus estudios, en los de Esteban, y en su nuevo trabajo. Esteban realmente empezó a cambiar su actitud en clase. Atendía a los profesores y realizaba sus deberes, aunque en muchas ocasiones simplemente le llevó sus apuntes a Daniel para que fuera él quien los hiciera. Daniel tuvo que aprender a hacer la letra de Esteban e incluso su firma, y los días fueron avanzando. Empezó a evitar a Diana. Ella era una terrible distracción para sus propósitos, además

