— ¿Eras virgen? — le dijo él con asombro. Ella había cerrado los ojos cuando sintió la punzada repentina. Le dijo que si con la cabeza. El estaba quieto, pero dentro de ella. ¿Cómo podía ser posible? Era una chica de 25, había ido a la universidad, no era una adolescente... — ¿Porqué no me dijiste?— le reclamó. — ¿Habría hecho diferencia? — dijo ella abriendo los ojos que estaban un poco llorosos por el momentáneo dolor. Él pensó que al contrario, hubiese intentado tenerla desde antes. El pensar en todo lo que quería hacerle y ser el primero...uff era un plus...se moría por cogersela entera, su culo, su cara, quería dejar en cada parte de su cuerpo una huella. Marcarla a fuego para siempre. Había chicas que vendían cara su virginidad, estaba empezando a considerar el asunto de los

