Era raro ser la amante de ese hombre, pero más raro fue encontrarselo el lunes a la salida del colegio sin ningún tipo de advertencia. De alguna forma, evidentemente, él había logrado averiguar donde trabajaba y eso la ponía un poco nerviosa. No le gustaba la sensación de sentirse controlada por Matt. No había vuelto a hablar con su padre desde aquel día donde le pidió el famoso "favor". Y de hecho había faltado a su promesa pues fue, otra vez, sola a visitar a su madre. Era un maldito bastardo, pero no sabía de qué sorprenderse si prácticamente entregó a su única hija para saldar su deuda. El domingo fue tranquilo, y ella aprovechó para preparar algunas cosas del colegio. Algo que hacía muy habitualmente y entraba dentro de su rutina 'normal'. De hecho, le sorprendió un poco el no re

