Si un año atrás me hubieran dicho que esto estaría ocurriendo yo simplemente me hubiera echado a reír. Acheron era un hombre imponente pero obviamente no era esto lo que me alejó de él sin embargo aturdida, sumergida en un ambiente en el cual no distinguía la forma estúpida en la que estaba actuando correspondí su beso sorprendiéndome incluso a mi misma. Ni siquiera sabía qué me llevó a hacerlo. Su carnosa boca se movía contra la mía como un profesional y probablemente lo fuera, los hombres como él debían estar acostumbrados a besar y ser besados, por mi parte no me concentré en cuántas chicas habían caído bajo su encanto, en ese momento comprendí que no importaba nadie más que nosotros o eso era lo que mi mente quiso creer. Mi corazón agitado latía desbocado como solo una vez había oc

