Esteban Haber visto a mi bebé resultaba la cosa más hermosa del mundo, ese momento que hubiera deseado que ella lo viviera a mi lado, que estuviera consiente para ver este momento tan único. Mi corazón latía con fuerza de solo pensar en que sería padre y que si todo salía bien estarían conmigo en poco tiempo. Pero seguía teniendo mis dudas en ciertas cosas, como porque yo la había visto con dos bebés aun cuando los doctores hablaban de uno, no sabía hasta qué punto ese sueño era real, tampoco si la vez que la aparte de esa luz eran las veces que tuvo a punto de morir o no pero no entendía muchas cosas, solo sabía que ella estaba luchando, ella lo estaba intentando para quedarse conmigo. -Es una pena que no me invitaran a este momento tan especial- la voz de una mujer llego haciendo que

