Esteban No podía creer lo que me había dicho, no podía creer que ella llevara a mi hijo en su vientre y que estuviera a punto de perderlos a ambos, no podía simplemente dejar de pensar en eso, mi corazón dolía incluso más que la herida que tenía en mi abdomen, no podía contener mis lágrimas y todo empeoró cuando el sonido de las máquinas me alertó al igual que a todos. Leo entro corriendo a la habitación mientras otros doctores lo seguían, y cerraban la puerta para que nadie más entrara, mi vista se nubló y solo la vi a ella mientras le daban varias descargas eléctricas en su pecho, Leo daba indicaciones, pero no escuchaba nada, solo sentía los brazos de Alexei sostenerme aun cuando el necesitaba las mismas fuerzas que yo. Una doctora se acercó y cerro la cortina para que no viéramos lo

