Tras unos largos días de mucho trabajo, en los que tenía que preparar documentos y proyectos antes de partir a Los Cabos, por fin sentí que podía darme un respiro, aunque eso era subjetivo, tal y como le dije a Hakan, la ola después del encuentro con el reportero, sucedió. Me siento observada 24/7, siempre me topo con algún reportero en los accesos de las oficinas o cerca del portal de mi casa; si Hakan sale de casa, nunca faltan las fotos o alguien siguiéndolo de cerca, aunque no me lo dice, puedo notar lo abrumado que se siente y lo mucho que le molesta esta nueva situación. Por mi parte he tratado de hacer todo lo humanamente posible dentro de mis posibilidades, pero todos quieren una exclusiva de un tema que no existe o un soborno para dejarme en paz, no he logrado contenerlos y sinc

