65. Condena Stella Me avisan que Flavio ya fue detenido y dentro de mí, siento un gran alivio. Según me contó Edward, el hombre no opuso resistencia. Apenas cruzaron la puerta de su habitación, bajó los hombros, derrotado, como si por fin el peso de sus propios actos lo hubiera vencido. La policía lo esposó en silencio y lo condujo sin necesidad de empujones ni forcejeos. Se había rendido. Cuando le cuento a Bella, su mirada se nubla. —¿Crees que podamos verlo? —Pregunta con cautela. Le mando un mensaje a Edward y me confirma que solo hará unas llamadas y me avisará más tarde. —¿Estás segura que quieres ir? —Le pregunto a la mujer y ella asiente. A pesar del dolor, quiere cerrar ese capítulo con sus propias palabras. Media hora más tarde, Edward me dice que consiguió que l

