64. ¡Si lo quiero! Stella Cuando volvemos al piso de la UCI, Edward se adelanta con paso rápido y viene directo hacia mí. —¿Te pasó algo? ¿Por qué lloras? —me pregunta, visiblemente preocupado. Bajo la mirada, incapaz de sostener la suya. Conozco sus sentimientos, los he sentido latir entre nosotros desde hace tiempo. Pero ahora, con todo lo que ha ocurrido, entiendo con claridad que una relación entre nosotros simplemente no puede ser. —Estoy bien… solo me duele un poco la cabeza —miento, con una voz apagada. No parece creerme, lo veo en la forma en que frunce el ceño, en cómo sus ojos no se apartan de los míos buscando una verdad que no le daré. Aun así, no insiste. No me presiona. Y agradezco su silencio. Gigi y Justin se quedan un rato más, preocupados, pero aún no han ido al ho

