POV Marlena Zaiden manda a subir el divisor del auto para darnos privacidad y que aumente el volumen de la música. No hemos tenido tiempo a solas desde que nació Zaira y no me quejo en lo absoluto porque adoro que estemos todo el tiempo con ella, pero…extrañaba a mi monstruo sexy. Sus labios atacan los míos moviéndose con frenesí, un poco de rudeza placentera a su manera y su lengua entra en mi boca siendo recibida por la mía deseosa. Mis manos se encargan de quitarle el saco de su traje con desespero mientras las suyas alzan la falda de mi vestido encontrándose con la falta de mi ropa interior tal y como me ha pedido que estuviera. Observa mi coño recién depilado y se relame pasando la punta de los dedos por mis pliegues resbaladizos provocando que mis caderas se muevan solas estando d

