Luego de quitarme de encima a Alaric, Marlena nos ordena tomar asiento en la sala de té, parece un poco molesta, su rostro serio se parece al de su esposo. Se posiciona al frente de nosotros quienes tomamos asiento regañadientes, y es que esto me parece ridículo, por su culpa estamos metidos en esto. ¿Por qué es tan insoportable? Le miro rodando los ojos y dejando salir un resoplido. Marlena se cruza de brazos mirándonos. ―¿Qué demonios sucede con ustedes? ―Pregunta finalmente. ―Estamos casados ―dice Alaric. ―Por su culpa. Pero no lo estaremos por mucho tiempo, tengo que casarme ¿Recuerdan? Con un hombre de verdad. ―Muestro el anillo en mi mano. Alaric aprieta su cejo. ―¿Y qué soy? ¿De mentira? Además, mi anillo es más lindo que ese. ―Eres un mujeriego de primera, cuando te d

