Apenas sabía por donde empezar. Estaba claro que la respuesta a todas sus preguntas se encontraba entre los muros de aquel castillo, sin embargo nadie dijo que hallarla fuese sencillo. Necesitaba más pistas. Necesitaba la ayuda de Bridgette, pero ella no había vuelto ha aparecer en sus sueños desde aquella vez que le había mostrado la escalofriante escena de su muerte. Soltó un pequeño suspiro mientras intentaba mantener el equilibrio. Aquella mañana se había encontrado en su gran armario unos extraños zapatos que desde su estancia en tierra no había visto nunca. Eran extraños, pues en un extremo tenían una cosa pegada para elevar el talón. Le había preguntado a una empleada sobre la utilidad de aquellos insólitos accesorios a lo que ella simplemente respondió que eran hermosos y que

