Ámame cuando menos lo merezca porque será cuando más lo necesite ............. —Tú no puedes ser el príncipe. Simplemente porque Adrien Agreste, está muerto. Los ojos de Adrien se abrieron de golpe, y su corazón comenzó a latir con fuerza, aquel guardia tenía razón, hacía varios días él y Marinette habían caído del barco en el que viajaban y después de ellos no volvieron a ver a Félix ni al resto de la tripulación. Que irónico, estar enterrado bajo tierra bajo los ojos de toda Francia junto en el momento en el que se sentía más vivo. —Sé lo que usted piensa, pero no es lo que parece—Comenzó a decir Adrien, pero fue interrumpido de golpe. —El Señor Félix estuvo aquí hace tres días, habló con el rey personalmente y él mismo aseguró que el hijo pequeño de Gabriel había muerto aho

