Cuando eres escritor, siempre quieres transmitir un sentimiento a través del mensaje. Atlas se había ocultado detrás de cada una de sus noticias durante toda su adolescencia, porque al día de hoy, ser la chica del chisme colegial no le servía de nada ni había aportado nada positivo a la vida de nadie. Quien besó a quien este fin de semana ya no significaba nada para ninguno de los chicos que la reformaron en esa época ni para las generaciones subsiguientes. Pero aquello que Atlas vivía en su casa, en su núcleo familiar, esa era la historia de Axel Román y Rosa Álvarez. Ellos eran niños que nacieron para mantener vivos a sus hermanos, y no eran los novios del nieto mayor del presidente, simplemente eran niños a los cuales los médicos y sus familias utilizaron para salvar a otros niños. Est

