Abigail entró a la habitación que le indicaron, sus manos sudaban y temblaban, toda ella estaba siendo un caos por dentro. Cada minuto que pasaba, se daba cuenta que su vida había cambiado drásticamente. Ella se acerca a Boris quien está completamente dormido. Ella pasa su mano por el cabello de él, intenta contener el llanto no quiere que la vea llorando necesita ser fuerte, volverse fuerte. Ella se acuesta a su lado, cuanta falta le hace un abrazo de su madre, una palabra de aliento de su padre escuchar que va a poder con esto y con más, que va a poder ayudar a su hermano para que ya no cometa más estupideces como esta. Abigail levanta su rostro cuando siente que alguien la toca, Boris abre los ojos y la mira, no duda ni un solo segundo en atraerla hacia él y abrazarla. —Menos mal

