Abigail miró con asombro a Vladimir ¿cómo había dado tan fácil con ella? Ella le dio una mirada a su compañero, él no tenía porqué estar pasando todo esto, solamente se había ofrecido a ayudarla para que ella pudiera irse a otro lugar y tener trabajo, pero no… este hombre, Vladimir había destruido la única posibilidad que tenía de poder escapar de él. —Se acaba el tiempo, vamos —Vladimir dice y la sujeta con fuerza del brazo. Ella se suelta bruscamente, Vladimir sonríe, se levanta y la levanta colocándola en sus hombros. Ella comienza a patalear, Vladimir mantiene una sonrisa. Entre más se resista, más emocionante es. —Oiga suéltela, no puede llevársela así. —Claro que sí, puedo llevármela así o de cualquier manera, es mi esposa. Y sí valoras un poco tu vida, te recomiendo que te

