Maldita casualidad Todo iba de acuerdo al plan de Ethan. Clara, por fin era suya. La había convertido en su esposa. Estaba un poco más calmado, la había reclamado en todas las formas posibles. Como una pareja normal de recién casados, pasaron toda la noche y parte del día haciendo el amor. Ya no era simple sexo. Era sentir el calor de su cuerpo, aunado a sus gritos de placer lo hacían querer más. Se resignó a saber que nunca tendría suficiente de ella. La miraba mientras ella se vestía, la forma en la cual escogía la ropa con mucho cuidado. Porque iban a almorzar con sus padres. Bufó mentalmente, cómo si a ellos les importara en lo más mínimo. Ethan no dejaba de pensar, si Clara lo miraría de la misma manera el día que se llegara a enterar de que Malcolm Brennan, su suegro estaba impli

