Reconocimiento Cuando una mujer estaba completamente saciada y satisfecha, el sueño era además de reparador, energizante, Clara estuvo muy de acuerdo en eso, al despertarse, y desperezarse con una sonrisa de oreja a oreja en su rostro. Era un gran día para ella, o al menos así lo pensaba. Comenzaba la cacería y estaba muy confiada de que ella ya no sería la presa. Fue al baño, se cepilló los dientes, tomó una larga ducha, para consentirse un poco los músculos que estaban deliciosamente adoloridos. Luego vistió con un traje chaqueta, y pantalón de color rojo que hacía resaltar su figura, y no utilizaba sujetador. Todo ceñido al cuerpo. Con unos zapatos de plataforma negros, que hacía juego con el sombrero y el bolso. Llevaba el pelo recogido en una pequeña cola de caballo, que apenas le c

