Un día fuera de lo normal

1798 Words
Gianfranco Clément. —Padre no me dijiste que la señora Jhonson es una mujer sumamente hermosa. —Gianfranco sabes bien para que te hice entrar a la compañía así que no te distraigas de tu propósito, y además Melania es una mujer de temer y no es fácil de conquistar debes saber que la posición que ella tiene es muy elevada para cualquier hombre. —Que quieres decir padre ¿qué no estoy a la altura de la señora Jhonson? —si la conquistó podré hacer lo que quieres que haga en esa empresa. —No, ya hablamos de esto y si no te dije lo hermosa que es fue para evitar que te salgas de lo que tienes que hacer . —Está bien padre me voy a comportar y voy a conseguir lo que siempre has querido, ser el dueño de la empresa. —Gianfranco, te lo voy a decir así, tu no eres el hombre que Melania necesita a su lado así que mantente lejos de ella o seré yo quién te saque de la empresa, y dedícate hacer tu trabajo bien para poder ser el dueño de esa empresa. Salí de la casa de mi padre rumbo al trabajo ya pensaría una forma de conquistar a la jefa sin que mi padre se entere y quién sabe y el que termine como dueño de la empresa sea yo..... Al llegar al trabajo puedo ver algo de alborota en la oficina divisó a Favio está al teléfono pero se ve muy molesto así que lo saludo con una elevación de la mano al cual él responde de la misma forma me siento frente a mi escritorio cuando mi jefe abre la puerta de su oficina, justo puedo ver quién sale de ella, la señora Jhonson tan impecablemente hermosa con una mirada fría y dura pero sin opacar la belleza de sus ojos me quedo en el asiento contemplandola. Pero a lo lejos escucho una voz que me habla al girar la mirada es Favio con uno papeles en la mano y me los está entregando. —Amigo ¿me estás escuchando? —Lo lo.. siento Favio que me decías. —Que le entregues estos documentos al señor Valiant es que no me quiero acercar a la mujer de hielo ella me odia por algo que hice hace mucho tiempo. Y pedo ver su sonrisa de travesura. —Si con gusto yo se lo entrego. Por supuesto que es un placer entregar esto ya que es mi oportunidad de acercarme a esa mujer. Me levanto a toda prisa antes de que ella se vaya al acercarme uno de los hombres de seguridad me detiene bruscamente. —Lo siento pero no puede acercarse. —Solo le voy a entregar estos documentos a mi jefe que son importantes. Ambos se percatan del inconveniente entre el guardaespalda y el hombre lo que hace que la señora Jhonson mire hacia esa dirección e intervenga. —Martin ¿Que sucede? —Este hombre intenta acercarse señora. Pero el señor Valiant se apresura a decir. —Señora el es el hijo del señor Clément el que usted mando a contratar ayer Yo me quedo observando a la bella mujer y ella solo me observa de arriba abajo sin expresión alguna en su rostro. —Y ¿que desea señor Clément? —Gianfranco señora, me puede llamar Gianfranco. —Pues déjeme aclararle señor Clément que no acostumbro a dirigirme a mis empleados con familiaridad. ¿Eso que tiene en la mano es para mí? Aclaré mi garganta en vista de su rudeza al hablarme y tome compostura. —No señora es para el señor Valiant. —Muy bien Martin déjalo pasar y señor Valiant espero el informe en mi oficina de inmediato. —Si, señora Jhonson. La mujer sale del área sin mirar a tras y yo la sigo como un bobo con la mirada, no puedo creer que una mujer tan hermosa sea tan dura y fría. —Señor Clément que me va a entregar que no tengo todo el día. —Si, señor aquí tiene los documentos que pidió. Mi jefe tomo los papeles y se fue a su oficina yo camine a mi escritorio pensando en esa mujer y su mirada a pesar de lo fría que es me tiene cautivado. —A ver amigo que fue eso como se te ocurre dirigirte a esa mujer así... —Favio esa mujer me tiene cautivado me gusta mucho es hermosa y sexy. —Jajajajajajaja quieeeeeenn la mujer de hielo amigo que estás diciendo vamos hombre mejor vamos por un café para que te termines de despertar que estás soñando. Me monto el brazo en el hombro y nos fuimos por un café y camino a la cocina de la oficina no dejaba de hablar mal de la jefa pero yo no lo escuchaba solo pensaba en sus bellos ojos cafés. —Te propongo salir el viernes con unas lindas chicas de aquí de la compañía verás que existen mujeres verdaderamente hermosas, dulces y complacientes. —Bien acepto pero eso no va hacer que me deje de gustar la jefa. —Amigo porque crees que le decimos la mujer de hielos... Por qué es fría no tiene sentimientos es un iceberg no pierdas el tiempo a parte que en mayor. —Mayor por cuánto 5, 6 años no me importa te juro que a esa dama la enamoro como sea. —Jajajajaja bueno tú sabrás, si te gustan las mayores frías y duras. Y levanta las manos como señal de rendición. — yo las prefiero jóvenes, y dulces. —No la catalogues así de seguro su frialdad es falta de amor cariño y estoy seguro que cuando llegue a su corazón su lado dulce y tierno saldrá a la luz. Los dos nos reímos un rato bebiendo café y entro una linda chica la secretaria del jefe. —Señor Valentín, el señor Valiant lo solicita a ambos en la oficina. —Si, preciosa enseguida vamos. Pude ver cómo la chica se sonroja ante la mirada de Favio por lo que disimulé y me giré para servirme más café. Melania Jhonson. —Lorena comunícate con el doctor Constant Lorenzo. —¿Se encuentra bien señora? Pero Melania miro a su secretaria de una manera que claramente Lorena pudo entender sin palabras le dijo que no era de su incumbencia y que hiciera lo que le ordenaron porque Lorena de inmediato levanto la bocina y comenzó a marcar el número de doctor sin mirar más a su jefa, la cual siguió caminando a su oficina y al entrar cerro la puerta de un portazo que se pudo sentir en toda la empresa. Melania estaba furiosa y algo desconcertada debido al atrevimiento de Gianfranco Clément. —Pero como se le ocurre a ese hombre dirigirse a mi de esa forma..... pensaba Melania en su sillón en completo silencio pero algo que no esperaba también llegó a su mente.... y fue el recuerdo de aquellos ojos grises de Gianfranco algo seductor, ese porte de elegancia y el cuerpo que a simple vista se podía percibir bajo el traje oscuro lo bien definido que se encontraba, con un cabello n***o con visibles pero pocos cabellos blancos que le daba más sensualidad al hombre. —Por Dios que estás pensado, se regaño con dureza para desechar aquel pensamiento que en un segundo la hizo estremecer, tenía mucho tiempo que no sentía nada parecido por ningún otro hombre lo que avivó su furia y rabia debido a que no debía permitirse demostrar ningún tipo de debilidad por nadie y menos por un hombre, esto lo comenzó a repetir como un mantra para que no volviera a pasar. —No debo ser débil, no debo ser débil nunca más..... De pronto tocan la puerta. —Adelante.. —Señora el doctor Constant no se encuentra en la ciudad está en un seminario su secretaria me dijo que cuando logré comunicarse con él le dirá que se comunique con ustedes a la brevedad posible. —Bien Lorena gracias. —¿Necesita algo más señora? —No, retiraste por favor. Está salió y cerro la puerta y Melania comenzó a frotar su frente como calmando un dolor o buscando algo en su mente, y así permaneció por un largo rato, no podía creer lo que había pasado debido a que todos en la empresa le tenía respeto y temor por lo que nadie se dirigía a ella sin que ella diera el permiso. Ya en la tarde más tranquila en mi oficina y concentrada en mi trabajo sonó mi teléfono. —Señora Jhonson hay un caballero aquí de administración que tiene el informe y que debe entregárselo a usted en persona. —Sí, Lorena que pase. cuando mi secretaria abre la puerta me quedo en mi asiento completamente muda. Para mí sorpresa es ese hombre el señor Clément cuando entra a mi oficina puedo ver su cara de superioridad que me molesta en cierta forma y si debo reconocer que el hombre es sumamente atractivo y con una mirada que le puede quitar el aliento a cualquier mujer pero a mí no, no voy a permitir que me perturbe, de inmediato me levanto. —Señor Clément ¿Que hace aquí en mi oficina? —Disculpe señora Jhonson creí que su secretaria se lo dijo vine a entregarle el informe en persona. —Sí, si me dijo pero eso me lo tenía que traer el señor Valiant no usted, así que dele el informe a mi secretaria y retirarse de inmediato de mi oficina y para la próxima que suba el señor Valiant no usted. Pero al decir esto el hombre sonrió de una forma sutil y me miró de una forma que sentí como mi piel se quemaba no entendía por qué me estaba pasando eso y de pronto el muy atrevido camino hacia mi y se plantó frente a mi yo solo contuve la respiración ya que al sentirlo tan cerca sentí una corriente recorrer mi cuerpo él tomó mi mano y coloco el informe en ella su mirada quemaba me guiño un ojo y se dió la vuelta y salió de mi oficina yo me quedé sin palabras Lorena me miraba sorprendida por lo que reaccione al instante. —Lorena por favor comunícame con el señor Valiant de inmediato este tipo de atrevimiento no lo voy a permitir en mi empresa. —Sí, señora enseguida. Me di la vuelta y caminé hacia la ventana al mirar mis manos pude darme cuenta que estoy temblando, mi cuerpo ha reaccionado con la cercanía de aquel hombre nunca me sentí así con mi esposo ni con ningún otro hombre.. —No puedo permitir que se vuelva acercar a mí no lo voy a permitir.......
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