10. Lo que Katty no sabe.

2122 Words
Me frustra que Amanda no crea que le dije a Luke, estoy seguro que piensa que me estoy inventando todo para llevarla a la cama, mientras la espero sentado en la cama tratando de controlar las ganas de meterme al baño y hacerle lo que he querido desde la primera vez que la tuve, pero impera mi autocontrol, escucho la voz de Katty dentro del departamento y maldigo haberle entregado un juego de llaves – ¿Dónde tienes metida a mi amiga pervertido de mierda?- su reclamo me hace rodar los ojos –cuida esa boquita primita querida, tu amiga está en el baño terminándose de arreglar y buenos días- le digo ganándome una mirada asesina de su parte –¿Qué le hiciste malnacido?- bufe por su comportamiento –no le hice nada, solo la libre de haberse revolcado con un vagabundo que encontró en un bar de quinta de camino a su departamento- el jadeo indignado proveniente del baño me hizo cerrar los ojos arrepentido de haber hablado de mas –si quieres cuéntale todo lo que sabes de mí, al cabo mi vida es publica- replico indignada Amanda haciéndome perder muchos de los puntos ganados en el trascurso de la mañana –siempre entiendes fuera de contexto- gruño molesto saliendo de la habitación, Amanda era una mujer difícil y no sabía porque razón eso me excitaba mas, quería dominarla, quería verla de rodillas frente a mí con mi m*****o en su boca y con esos hermosos ojos llenos de lujuria mirándome mientras le follaba esa linda boca –arg- me esperaban muchos días de autocontrol si quería lograr mi objetivo, espere pacientemente en el sofá a que ambas mujeres salieran, se tomaron su tiempo, supongo que conversando de lo sucedido. AMANDA Katty escucho pacientemente mi relato, omití el comentario de su primo y el permiso que este le había concedido a Luke, no quería ilusionar falsamente a Katty, era posible que el rubio solo la viera como una hermanita, al fin y al cabo la conocía desde niña y la había visto crecer, siempre la protegió como lo hacía Joshua –creo que debo ir a casa y dormir un poco- dije poniéndome de pie –¿segura que no cogiste con Josh?- no tuve que analizar mucho su pregunta, sabía que no lo había hecho, tendría moretones, dolor en todo el cuerpo y principalmente en mi centro –estoy segura, estaba muy ebria y supongo que así no le gusta- dije en broma restándole importancia, aunque ahora mismo mis bragas de encaje debían estar súper empapadas por él, tenía una calentura que necesitaba ser calmada pronto y sabía que en mi casa tenia al pequeño Ben con doble velocidad que me ayudaría con eso mientras solucionaba lo de Josh, salimos de la habitación y nos encontramos a la victima de nuestras criticas sentado en el sofá con su móvil en la mano, parecía concentrado en lo que leía –Katty, necesito un favor tuyo- dijo sin despegar su vista de aquel aparato –¿Qué quieres ahora?- refunfuño la chica cruzándose de brazos –¿recuerdas la cena que te dije el mes pasado y que te pedí que me acompañaras?- mi amiga se quedó pensativa, como buscando en algún rincón de su memoria ese momento -¿cuándo es?- dijo dejándose caer en el sofá, vi a Joshua sonreír satisfecho, parecía que Katty se había comprometido con el –bueno, yo debo irme- dije para dejar que charlaran de su asunto –No, yo te llevo, recuerda que debes recoger el auto- me dijo el ojinegro, no quería pasar mucho tiempo en su compañía, yo era dinamita y el fuego abrazador, si lo dejaba pasar más tiempo a mi lado seguro caería en sus encantos –no es necesario, Katty me llevara- la mujer de cabello rubio me miro de una forma que no entendí pero sus palabras me confirmaron que no podía llevarme –lo siento cariño, tengo un compromiso al que no puedo faltar, créeme- habló con vehemencia –Esta bien, tomare un taxi entonces- dije caminando hacia la puerta cuando recordé que no llevaba mi bolso, mis llaves o mi móvil, mire en dirección a Joshua quien sonrió ampliamente poniéndose de pie –iré por una chaqueta- dijo dirigiéndose a su habitación y saliendo rápidamente –cierra cuando salgas Katty- dijo sin mirar a su prima, tomamos el ascensor en completo silencio hasta el estacionamiento donde estaba parqueado su Audi, abrió la puerta para mí y encontré que mis cosas estaban en el puesto del copiloto, luego entro y me miro –¿Qué decidiste?- quería evitar a toda costa el tema pero era insistente, se giró un poco en mi dirección y su mano fue hasta mi rodilla, hizo círculos delicados causándome un escalofrió, sentir el contacto de su mano con la piel expuesta de mi rodilla me hacía respirar erráticamente, mi falda era tubo, pero su zíper ubicado a media pierna le daba la oportunidad para tener una entrega inmediata que Josh aprovecho abriéndola lentamente hasta mitad de mi pierna, su mano apretó mi carne e insistió -¿aceptas el trato?- no sabía que decirle, en ese momento mi mente estaba completamente nublada por la sensación de su tacto, quería pedirle que tocara más arriba, pero mi orgullo de mujer me impedía hacerlo, él había intentado por todos los medios durante toda la mañana, llevarme a su cama y estaba a punto de lograrlo, su mano libre aseguró mi nuca y me acerco a escasos centímetros de su boca –sabes que fue delicioso la última vez- su voz grave me hizo inclinarme y probar nuevamente sus labios, me colgué de su cuello y sentí su mano más cerca de mi humedad, me anime y me subí a horcajadas sobre él, quien todavía usaba su pantalón de pijama y pude sentir la dureza que lo caracterizaba, descaradamente me estregué contra su pelvis mientras sus manos amasaban mi trasero con brusquedad, no podía soportarlo, metí mi mano entre ambos y libere su mástil firme y caliente, aparte un poco mi ropa interior y me friccioné atrevidamente incitándolo a entrar. Él se inclinó de lado buscando en la guantera lo que supuse era un preservativo, lo vi romper con sus dientes el papel metalizado y colocarse aquel látex para luego ubicarse en mi entrada urgente, no opuse resistencia cuando ingreso de un solo movimiento haciéndome gemir con los ojos cerrados –si…- sisee mientras lo escuche gruñir, inmediatamente empecé a moverme sobre el cómo posesa, la dureza que tenía me hacía sentir un dolor placentero al tenerlo completamente en mi interior, podía sentir como llegaba a tocar su base, definitivamente era profunda, porque con aquel tamaño podía romperme, desabrocho mi camisa y libero mis pechos, los cuales devoro a su gusto mientras yo me arqueaba para él, era un frenesí de deseo que se desboco por parte de ambos, me excitaba ver su cara llena de lujuria, una lujuria descarnada que me enloquecía solo de ver sus hermosos ojos negros, podía sentir como se acercaba mi orgasmo, podía sentir su m*****o palpitar en mi interior, era deliciosamente doloroso, no quería parar y tampoco quería que este goce se acabara, pero era tarde, había llegado a mi punto de no retorno y me dejaba caer más fuerte sobre el –me vas a hacer correr- lo escuche decir desesperado por el placer, pero eso no me detuvo, continúe buscando mi propia satisfacción y cuando esta llego, el me siguió apretándome contra su cuerpo, podía sentir su palpitar en mi interior, fue grandioso y atrevido, esta vez con menos tiempo, pero más intenso, fue una mejor experiencia, puse mi frente sobre su hombro escuchando como su corazón latía rápidamente por la agitación –¿eso quiere decir que tenemos un trato?- pregunto aun conmigo sobre él, me retire rápidamente robándole un gruñido en el proceso, ambos estábamos sensibles, pero él seguía estando firme para el próximo round –no, solo fue un desahogo, llévame a buscar mi auto- lo vi sonreír de medio lado, se quitó el preservativo y lo arrojo por fuera del auto, se acomodó el pantalón al igual que yo la falda, puso en marcha el auto rumbo a donde se encontraba estacionado el mío, tardamos aproximadamente cuarenta minutos en llegar, nos bajamos y el espero a que revisara que todo estuviera bien, era una zona segura, no le faltaba nada aparentemente visible así que abrí mi puerta y me disponía a entrar cuando me detuvo, me giro y quedo frente a mí, que aun con tacones le llegaba a la barbilla, me beso intensamente y apretó su cuerpo con el mío haciéndome desear más cuando se retiró –cuando quieras volver a desahogarte… llámame- dijo y volvió a darme un intenso beso antes de volver a su vehículo y dejarme mareada por lo sucedido. JOSHUA Había cogido en el auto con esa mujer y aún continuaba con ganas de más, era adictiva, me asustaba un poco sentir tanto deseo, no era algo normal en mí, por lo general tenia máximo tres encuentros con la misma chica y luego chao, pero Amanda tenía algo que me hacía desearla demasiado, sin duda era peligrosa para mí, regrese al departamento, tenía trabajo atrasado así que trate de ponerme al día, le envié un mensaje a Katty recordándole el compromiso, era muy despistada así que debía hacerlo con regularidad, recibí un ok de su parte y continúe revisando papeles, solo que me estaba demorando, los recuerdos de lo que paso en el auto me tenían duro, quería volver a hundirme en ese lugar tan cálido que Amanda tenía entre sus piernas, deseaba someterla a mi antojo por ser tan altanera, y nuevamente me encontraba caliente, tuve que darme un par de duchas frías el resto del día para poder controlarme, o más bien debía ir a algún lugar para conseguir con quien follar para calmarme, si, esa era una buena idea, llame a Luke y le propuse ir al bar de siempre, quizá ahí podía pescar una linda chica que me sosegara la calentura. Llegue al bar a eso de las 9 de la noche, luego de una siesta que me sentó de maravilla, pedí un trago en la barra y lo disfrutaba cuando una hermosa morena se sentó a mi lado, su vestido rojo escotado no dejaba mucho a la imaginación así que le coquetee un poco, tontee por unos minutos hasta que estábamos en el baño de caballeros, la tenía arrinconada contra la pared mientras la besaba , sus manos fueron a la pretina de mi pantalón liberando mi erección, se arrodillo en el sucio piso y metió en su boca parte de mi, haciéndome sentir bien, cerré los ojos disfrutando del momento hasta que su cara lujuriosa no se veía como la de Amanda –carajo- sisee notando como mi amigo perdía el interés, la aparte y se extrañó –lo siento querida, ya no me apetece- su cara de enojo no se hizo esperar, se levantó, acomodo su vestido y me miro de arriba abajo –tú te lo pierdes- fueron sus palabras para luego salir del lugar azotando sus zapatos en la vieja baldosa del baño. Salí luego de retirar los rastros de saliva de mis partes y encontré a Luke sentado en la barra con una copa de whiskey medio llena y mirándola fijamente como pensativo, sabia porque estaba así, había descubierto lo que el sentía por Katty hacia unos años y previniendo que la lastimara le prohibí que se acercara a ella de manera romántica, él había sido un perro toda la vida, no estaba seguro si lo que sentía por la pequeña rubia, lo haría cambiar –hola hermano- me miro y me saludo con un movimiento de cabeza –tienes labial en la cara, ¿ya comenzaste las redadas?- saque un pañuelo para limpiarme, no me percate del labial rojo de la morena –no, solo calentamiento- dije burlándome -¿y tú?- consulte y lo vi sonreír de medio lado –sabes que hace un tiempo ya no hago eso- era cierto, hacia mas de un año mi amigo se había entregado al celibato, no me había dicho la razón pero sospechaba por qué –no sabes de lo que te pierdes- dije pidiendo un trago al mesero, no podía decirle que no había logrado tener sexo con esa chica, se burlaría de mi hasta mas no poder, era un secreto que me llevaría a la tumba, me lo llevaría a la tumba igual que lo que Katty no sabe, lo que Luke no admite y que yo sé, que él está enamorado de ella.
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