-¡Estás lista prima! -Con gusto notificaba el final de su misión. -Has quedado más preciosa de lo que siempre estás.
-¡Prima eres fantástica, no se que haría sin ti! -Estaba sentada mirándose en el espejo de su tocador contemplando su reluciente belleza. -¡Estoy muy emocionado está noche será fabulosa!
-¡Princesa su padre me ha enviado por usted, es momento que reúna con él en el salón real! -Una joven sirvienta entraba a la habitación para anunciar el mensaje del rey.
-Y parece que terminamos justo a tiempo. -Con sarcasmo Erendira daba un comentario al sentarse en la cama.
-¿Cómo que a tiempo? -Respondió la princesa un poco alterada. -Por estar aquí no has tenido tiempo de arreglarte, tu también debes ir hermosa a la reunión.
-No te preocupes yo así estoy bien, la que debe lucir eres tú. -Se recostó un momento en la cama. -Nadie notará si estoy o no ni mucho menos el como voy vestida. Además solo estaré un rato y me retiraré de ahí.
-¿Por qué parece que te aburren esas reuniones?, Nunca duras mucho tiempo en ninguna.
-Creo que soy una mujer que se aburre rápido, siento difícil acostumbrarme a la monotonía de ver a hombres con falsas caras y mucho más hombres ebrios.