Mis ojos comienzan a empañarse con lágrimas contenidas, me levanto de la cama temblorosa y camino despacio, cautelosa con el más mínimo movimiento. —No pretendes escapar de mí, Hayley, ¿O sí? —pregunta cruzándose de brazos. —Solo quiero agua, Tom, ¿Cómo está mamá? Inútilmente trato de sacar conversación, mis manos tiemblan mientras sirvo agua del grifo, mi móvil aguarda en el bolsillo y lentamente meto mi mano, debo pedir ayuda, si le mando un texto a Krista estoy segura que me mandará a su padre y a todo el departamento de policía, mientras tanto, debo seguir con la conversación. —No contestas mi pregunta, Tom. —Tu madre está bastante vieja, no me satisface en lo más mínimo, es un asco. Suelto una pesada respiración y me giro para mirarlo. —¿Cómo entraste? —La ventana suele ser út

