llegué a la habitación hecha una furia, quería gritarle hasta quedar sin voz a ese "jeque", si no fuera porque estaba con los compañeros de amberlis... por eso partimos de aquí hace 12 años, por este jodido sistema.
Saqué la pijama y la coloque sobre la cama y me fui a tomar una ducha, esto me relajará un poco. Cuando me voy a desvestir siento un toque en la puerta, dos, tres...
-¡ya voy!- ¿quién carajos llama a la puerta a esta hora?
-FASAELY- gritó amberlis del otro lado.
Tome el pomo de la puerta y la abrí -pero... ¿no se supone que deberían estar de fiesta?- dije sorprendida.
-si, pero pensamos »con lo bien que la estaba pasando fasaely... y ¡capum!, tuvimos la brillante idea de terminar aquí la fiesta«- musitó samil
-¡¡Que siga la fiesta!!- gritó vila, una compañera de amberlis.
Encendieron la música y bailaron hasta dolerle los pies. Tomaron y rieron hasta que les dió hambre a las 4 de la mañana.
-¿qué comeremos Vila?, no me apetece nada de la alacena- inquirió amberlis.
-descuida, conozco un supermercado que labora las 24h, por aquí cerca, podemos comprar pizza- dijo gail otro de los compañeros.
-iremos los tres varones entonces- dijo samil -¿alguna sugerencia para la pizza?-
-lo que traigas estará bien- dijo fasaely.
Media hora después llegaron los jóvenes con pizza, refrescos y helado.
Comieron y el sueño le estaba ganando a todos. Se acomodaron las féminas en la cama de fasaely y los masculinos en la cama de amberlis.
Los primeros rayos del sol aparecieron y con ello un terrible dolor de cabeza que hizo a fasaely despertar por una pastilla.
-¿dolor de cabeza?- musitó samil
-¡Dios!- dijo está llevando la mano hasta su pecho. -casi se me escapa el alma-
Samil estalló en risas -¿el alma?, mira que eres dramática- volviendo a reír.
-toma, esto te hará bien- pasándole un vaso con agua, una pastilla y una sopa instantánea.
-¿desde qué hora estás despierto?- preguntó tomándose la pastilla.
-ya son las 5 muñeca- dijo este burlón
-¡¡madre mía!!-
-digamos que aún no te acostumbras al cambio de horario y no se lo adjudicamos a la fiesta de anoche- sentándose en un taburete junto a ella.
Hablaron y se conocieron, descubrieron que tenían varias cosas en común.
-oye Samil, ¿Qué sabes del jeque de anoche?- preguntó nerviosa y un poco enfadada al recordar.
-es el Jeque Karim Abu Naba'a... es la segunda persona más influyente en Dubai luego del Mohamed Handem Bin, que por cierto es su primo- respondió mientras tomaba un sorbo de café.
-hay algo que me da vueltas y no logro comprender... Alguien me dijo que me alejara de los jeque o no me bastaría la vida para arrepentirme- a Samil se le fue el color de la cara y pronunció una maldición en árabe.
-también sé árabe samil- dijo preocupada. -¿Cuál es el misterio?-
-te diré algo fasaely, los jeque no saben que es la negación, para ellos todo es dónde, cuándo y cómo lo ordenen. un evento...- soltó un suspiro. -cada año los jeques de los emiratos cercanos viajan a Dubái para elegir un grupo estudiantil, los más destacados por supuesto para llevarlos a su hogar, es como una pasantía y si la hacen bien podrían quedarse allí bajo el cobijo de éstos, aunque... Se han suscitado casos donde en la mayoría las mujeres extranjeras no regresan, es decir, no vuelven aparecer, se cree que son obligadas a casarse y quedarse en un harén o esclavas de ellos.
-¿Extranjeras dices?- dijo tragando con dificultad la sopa.
-si fasaely, no sé que tienen las extranjeras que tanto llama la atención de ellos, algunos dicen que le gusta doblegarlas hasta dejarlas sin voluntad propia-
-eso es desastroso, ¡¿Cómo pueden aún hacer estas arbitrariedades?!- dijo exaltada.
-baja la voz fasaely, despertarás a todos... Nadie puede hacer nada, todos callan por temor a perder sus vidas, se hacen los ciegos viendo y los sordos aún escuchando.
El fin de semana transcurrió de lo más emocionante, fue de compras con amberlis y vila ya que en su guardarropas no había mucho, disfruto de una que otra Salida con las chicas, en momentos se sintió vigilada, pero solo era su imaginación.
Los días de diversión acabaron y con ello llegó el inicio a clases. Tenía el alma en vilo y el miedo la calcomanía solo de pensar en volver a ver un jeque luego de haber hablado con samil y más ahora al saber que de esa universidad sacaban a los afortunados para la pasantía.