Espero realmente que esos dos solucionen sus cosas, porque ahora yo tengo que arreglar el desastre que han hecho ese par de tontos, y espero en verdad no se hayan atrevido a leer mi diario personal, por que si es así, Edward tendrá muchos problemas conmigo. No hay otra manera de que él supiera de la cercanía de Fernando, y además él mismo dijo leí, no hay otra manera, y realmente espero que tenga una buena respuesta. ─Mi Ángel... ─se acerca en cuanto la ve. ─No. ─niega con la cabeza y lo detiene al levantar su mano. ─¿cómo te sientes? ─preguntó viendo su ceja sangrar. ─Estoy bien, no debiste detenerme. ─masculló. ─Bien. ─se acerca a él, toma la servilleta que tiene Charles y se acerca a él. ─Entonces, vamos a hablar sobre lo que leíste, y donde lo hiciste. ─limpia con suavidad. ─Yo

