15 de noviembre de 2019 Toco el timbre y comienzo a jugar con mis dedos de manera nerviosa. Respiro profundamente varias veces para calmar mis nervios que están a flor de piel. No puedo creer que estoy haciendo esto. No puedo creer que pronto conoceré a la familia de Adam. La puerta se abre y enseguida nuestros ojos se conectan. Le doy una dulce sonrisa mientras escaneo su cuerpo por completo; su cabello esta húmedo y separado en gruesas hebras que van en todas direcciones, su abdomen está desnudo permitiéndome tener una gran vista de su fornido abdomen, unos pantalones negros cuelgan de su cadera. Mi sonrisa incrementa al ver sus pies descalzos. —¿Terminaste de violarme con la mirada? —Pregunta con tono pícaro. Mis mejillas se encienden al ver sido atrapada con, en este caso, los ojo

