23 de noviembre de 2019 Mis ojos se pasean por todo el inmenso cielo estrellado. Me acurruco contra el cuerpo de Adam, apoyo mi cabeza en su pecho y mi mano sobre su abdomen, pronto siento sus dedos jugar con los míos. La madrugada esta fría, pero con el calor de su cuerpo casi no se siente. —¿Por qué siempre estamos despiertos a esta hora? —Pregunto. Suspira y luego besa mi coronilla. —Quizás amarnos en la madrugada es algo nuestro—Levanto un poco mi cabeza para poder verlo—. A mi me agrada pasar las madrugadas contigo porque solo somos tú y yo por muchas horas, nadie más. Es como si el mundo fuera solo nuestro por un momento y puedo quererte sin medida. Me gusta ver el cielo nocturno y los amaneceres a tú lado, porque contigo se siente espectacular, es como observar una maravilla de

