Inmediatamente Layla terminó de trabajar, empacó rápidamente sus cosas para irse antes de que Nolan saliera, no quería ver, ni siquiera un vistazo de su cara. —Adiós Bertha —se despidió de Bertha y se apresuró a salir de la compañía. No quería que nada la detuviera. Todavía estaba esperando un taxi cuando un coche se detuvo frente a ella. —Hey bajita... —Regan saludó, bajando el cristal del coche. —Regan... —Layla expresó sorprendida al no esperar verlo en su lugar de trabajo. —Hola bajita... —dijo de nuevo, bajando del coche. —Supongo que mi timing fue perfecto, súbete —la invitó señalando el coche. —Pero ¿a dónde vamos? —preguntó Layla confundida. —Vamos a comer—respondió y Layla negó lentamente con la cabeza. Había olvidado la comida que se suponía que iban a tener juntos, aunq

