Layla estaba sentada en el sofá mirando el techo de la tranquila habitación de hotel. Nolan no estaba cerca. Se marchó diciendo que tenía algo que resolver. Hace cinco horas que se fue y han sido los mejores momentos para Layla, no se sentía segura con él cerca y no había ningún Nolan que le gritara o la regañara. Fiel a sus palabras, la habitación de hotel era muy grande y espaciosa, tanto que podrían vivir en ella como si nada más existiera. Ella y Aurora habían estado en una llamada y eso la mantuvo ocupada durante una hora. Después de eso, se duchó rápidamente antes de que llegara Nolan y luego almorzó. Se preguntaba dónde habría metido, porque ya llevaba bastante tiempo afuera; pero al final decidió redtarle importancia a eso. Layla miró su teléfono y vio que casi era de noche,

